Uno de los matrimonios más esperados del año, el de la ahora Duquesa de Sussex Meghan Markle y el Duque Harry. Y es que, lo que más causaba curiosidad era el vestido de novia que elegiría para la ocasión. Qué joyas engalanarían su peinado de novia, y el resto de accesorios que la acompañarían al altar. Sin dudas, este enlace dejó a todo el mundo boquiabierto y no fue para menos, la Sra. Markle, acudió a su cita luciendo un vestido de novia sencillo, siendo fiel a su estilo y desde luego, respetando el protocolo que dicta la Casa Real Británica. Si quieres conocer los detalles de su estilismo nupcial y ver modelos de vestidos de novia similares, te lo contamos a continuación.

Sobriedad y elegancia en una sola pieza

La encargada de diseñar el vestido de novia de Meghan Markle fue Clare Waight Keller para Givenchy. Que consagra una vez más el sello de su atelier de alta costura parisino. Se trató pues, de un vestido de novia con manga de estilo francesa, muy elegante y a la vez minimalista; en color blanco, de líneas limpias y sencillas, de corte en A y escote barco, acompañado por unos zapatos stilettos de satén de seda. Un outfit acorde a la personalidad de la novia, e indudablemente representando la distinción y sobriedad que tanto caracteriza a la Familia Real.

Los detalles que lo acompañaron

Los accesorios, tanto el velo como la diadema que lo sostenía, también fueron protagonistas. El primero con 5 metros de largo, según expertos presentes en el enlace, llevaba escondido en él un mensaje, pues en la terminación final tenía 53 flores bordadas que representaban a los 53 países (una flor distintiva de cada país), de la Commonwealth o Mancomunidad de Naciones, una organización que agrupa al Reino Unido y sus territorios. Por su parte, la diadema de platino y diamantes que lo sostenía fue prestada por la reina Isabel II, un accesorio muy especial, puesto que perteneció a la reina Mary de Teck, la abuela de La Reina.

El estilismo de la novia

Sin lugar a dudas, la Duquesa de Sussex, Meghan Markle, sorprendió a todos los espectadores, no solo por los detalles sobre su ingreso sola a la capilla de San Jorge, lo admirable de la ceremonia que mezcló la tradición de la Familia Real y la cultura afroamericana, sino desde luego, por la sencillez de la novia. Para su peinado de novia con velo, Meghan optó por un peinado recogido bajo, con unos mechones sueltos a los costados de su rostro. Un maquillaje natural, de ojos ahumados y un labial rosa sutil y pequeños aretes, sin collar. Lo justo y necesario para seguir deslumbrando al Duque Harry.

El infaltable, el ramo de novia

Los arreglos florales para boda que se eligieron para crear el ramo de novia, tuvieron un bellísimo contraste, se trató de un ramo pequeño, con flores de primavera escogidas por el mismísimo Harry de su jardín privado del Palacio de Kensington. En este pequeño diseño se incluye flores como lirios, astilbe, jazmín y ramas de mirto, y las más especiales las Forget Me Not o Miosotis, las flores preferidas de Diana, la princesa de Gales. Incluidas como símbolo para recordarla en ese día tan especial. Por último, este magnífico ramillete que también armonizaba el estilismo de la novia, estuvo envuelto delicadamente con una cinta de seda.

Y a ti, ¿qué te pareció el vestido de la Duquesa de Sussex? Recuerda que este tipo de escote, el barco o bateau, bandeja, favorece a las figuras que cuentan con un cuello largo, si se usa más abierto, dará protagonismo a los hombros y clavículas. Es ideal para las mujeres que desean llamar la atención en la parte superior y no en sus caderas, pues logra un equilibrio entre los hombros y estas. Si necesitas inspiración no dudes en revisar nuestro catálogo de vestidos de novia para que puedas cumplir tu sueño, al igual que lo hizo Sra. Merkel. Con esto estarás lista para cautivar a tu príncipe azul junto al altar y dedicarse unas frases de amor, mientras realizan el intercambio de sus votos.