No todas las novias se sienten identificadas con la imagen de llegar a su gran día luciendo un vestido tradicional, largo y formal. Ya sea porque celebrará una boda civil, porque es el segundo enlace de alguno de los cónyuges o simplemente porque quieren dar a su celebración un aire más informal y diseñado a medida de su gusto y personalidad. Pinceladas características que se reflejan no sólo en la elección de su atuendo, también en la decoración para matrimonio. El uso de vestidos cortos ha ganado protagonismo en los últimos años siendo una opción moderna, original y en muchos casos más cómoda pues se convierte en la elección perfecta para matrimonios campestres o en las que se quiere crear un protocolo propio dictado por la pareja, conservando la belleza y cuidado de la alta costura, sin restarle mística ni simbolismo al ajuar del día más importante de su vida. Siempre asegurando elegir al detalle el maquillaje y el peinado de novia que lucirán para completar de manera idónea su estilismo nupcial.

Espíritu juvenil

Los vestidos cortos regalan a la imagen de la novia un toque más juguetón y tranquilo que definitivamente crea una atmósfera juvenil. Puedes apostar por un vestido de novia sencillo que tenga una silueta clásica en que el escote en V caiga en la parte delantera acentuado por un género liviano en tul o encaje que terminen en una falda corte A que gane volumen a partir de la cintura y de algo de vuelo hasta terminar unos centímetros arriba de la rodilla.

El escote recto o barco en una tela lisa y más pesada como el satín de seda o incluso los cuellos altos en telas livianas con apliques tridimensionales también lucen increíbles para complementar un vestido corto. Y qué mejor que elegir un peinado recogido que permita apreciar esos finos cortes y también los detalles de tu joyería. Las telas brocadas, con bordados que combinan transparencias son ideales para la confección de este tipo de vestidos que le apuestan a una figura llena de feminidad romántica e inocente. Para novias algo más atrevidas o que quieren dar un toque de sofisticación a su vestido, optar por colores como el marfil o avena y recamar la parte superior con hilos de plata, brillantes y piedras es nuestra recomendación.

Cortas y ceñidas

Cuando hablamos de minifalda, la moda evoca aquellas bellísimas faldas de corte recto que se ajustan al cuerpo desde la cintura permitiendo dibujar la silueta femenina. Sugeridas especialmente para novias de contextura delgada y con curvas, las faldas estrechas resaltan por su sencillez y glamour. Pueden coordinarse con casi cualquier tipo de escote y lucirlos con un peinado elegante manteniendo la armoniosa línea del minimalismo. Con un superior en cuello redondo complementando el estilo conocido como talego o prefiriendo un cuello recto o bandeja crea un atuendo extremadamente distinguido que puede ser elaborado en tela pesada y de poco brillo. Es ideal para matrimonios al aire libre con clima caliente donde el lino es el protagonista.

Este estilo permite arriesgarse con diversas opciones una de ellas es llevar un vestido de línea vertical con escote recto o corazón, a modo de forro y sobre él un blusón de blonda o velo bordado ajustado a la silueta. También poniendo una sobre falda de la misma tela decorada con cintas de raso o encaje o combinando la parte superior con blonda se obtiene un diseño diferenciador que conserva la naturalidad.

Los vuelos y faroles

Otra de las propuestas infaltables en los vestidos de novia con falda corta son los vuelos y faroles. Faldas formadas por sobrecapas a distintas alturas que dan movimiento y libertad al ajuar de novia. Las encontramos elaboradas en telas livianas como velos y tul decoradas en el ruedo con cintas de raso o crepe brillante que permite que a cada paso se forme una graciosa onda, dando además mucha personalidad al vestido. También pueden confeccionarse en satín de seda, jugando a diferentes largos y permitiendo que la falda se acomode de forma caprichosa para dar versatilidad al modelo.

Corto pero completo

Quién dijo que por usar falda corta debe renunciarse al sueño de lucir cola. La propuesta de diseño para los vestidos de novia 2017 en los vestidos cortos nos trae lo mejor de los 2 mundos. Faldas que en la parte delantera caen por encima de la rodilla dejando ver la sensualidad de las piernas y por la parte de atrás dan forma a colas que extienden hasta rozar el piso o incluso arrastrarse camino al altar.

Las alternativas son variadas y se ajustan al estilo de la novia. Pueden elaborarse en corte campana conservando el volumen de la falda, pero jugando con el largo, así de frente se tendrá una falda elaborada en varias capas con vuelo, para que desde la espalda una de ellas se extienda hasta el suelo. La sobrefalda también es una opción frecuente para las novias que no renuncian a la cola a pesar de la minifalda. Tener una falda corta y sobre esta una con una gran extensión de tela crea un estilo innovador, moderno y además muy cómodo pues esta sobrefalda puede retirarse al momento de entrar en la fiesta.

Si lo tuyo es lucir un vestido corto que te haga sentir verdaderamente cómoda y hermosa el día que repiquen tus campanas, decídete por uno de estos hermosos modelos y sé una novia de estilo inolvidable. Recuerda que puedes consultar el catálogo de vestidos de novia, si deseas ver más modelos e inspirarte en el que podría ser el ideal para ti. Asimismo, podrías ayudar a tus amigas más íntimas que asistirán a tu matrimonio compartiéndoles las diversas opciones en los vestidos de fiesta para que también puedan crear un look de invitada perfecto.