El cine ha retratado una y mil veces ocasiones en las que los matrimonios no salen según lo previsto. Seguro que te comiste las uñas viendo Despedida de soltera de solo pensar que algo así le pase a tu preciado vestido de novia o moriste de ansiedad al imaginar que, al igual que en Guerra de novias, tus invitados recibieran otra tarjeta de matrimonio con la misma fecha que el tuyo. ¡Tranquila! Estos relatos angustiosos y cómicos no solo se tratan de ficción sino que al final te dejan una valiosa lección: todo tiene solución. Así que aunque es normal que pienses que el proveedor de tu decoración de salón para matrimonio va a desaparecer de repente, no es recomendable que te llenes de miedos infundados y te olvides de lo realmente importante: vivir el momento y gozarte este viaje camino al altar.

1. Miedo a no poder controlarlo todo

Te tomaste el trabajo de revisar detenidamente el listado de proveedores para esos centros de mesa para boda y elegir no solo el que ofrecía exactamente lo que querías, sino que contaba con una buena póliza de seguro. Aún así, está esa parte de ti que piensa que no van a llegar a la hora que acordaron o que será algo distinto a lo que pactaron. ¡Rélajate! Quédate con la seguridad que hiciste todo lo que estaba de tu parte para que las cosas salieran bien y lo único que está en tus manos ahora es confiar y esperar. Es imposible que tengas control sobre todo y este estrés extra solo va a afectar tu salud mental.

2. Miedo a que se olvide todo

A lo mejor planeaste unos votos matrimoniales especiales, llenos de frases de novios y te has tomado la tarea de aprenderlos antes del día B. Los nervios te están jugando una mala pasada y sientes que no serás capaz de decirlos al frente de todos o se te van a olvidar, ¡calma! Visualiza que en ese momento estás solo junto a tu prometido o, si te sientes más cómoda, cambia el discurso público por uno privado. Lo principal es que no te exijas y puedas disfrutar de los momentos de tu celebración.

3. Miedo a que nadie asista

¿De verdad piensas que alguien podrá resistirse después de ver tus tarjetas de matrimonio originales? Lo más seguro es que los seres queridos que realmente te estiman a ti y a tu pareja mueran por ser testigos de su intercambio de argollas de matrimonio en oro

4. Miedo a caer

El miedo más habitual de cualquier novia: no poder controlar bien el vestido de novia 2021 y enredarse saliendo del auto, o tropezarse camino al altar. Una de las cosas que puedes hacer es practicar con los zapatos que usarás en el día B y una falda parecida a la de tu vestido (o el outfit completo si lo tienes) para que te tengas más confianza y aprendas a dominarlo. En el peor de los casos si te caes en tu matrimonio, aunque al principio te parezca lo peor del mundo, lo más seguro es que se convierta en tu anécdota favorita de la boda.

5. Miedo a que no salgan bien las fotos

En el mundo de las redes sociales, en el que tener la foto perfecta parece lo más importante de cualquier evento, puede que te de miedo no conseguir ese instantánea digna de ser compartida. Sin embargo, en muchos casos las mejores cosas son las que no se planean. Asegúrate de gozarte tu día y de seguro, si contrataste un buen profesional, podrá capturar un momento desprevenido que sobresalga sobre otras instantáneas posadas. Lo importante de las fotos es capturar el momento.

6. Miedo a amanecer indispuesta

Aunque muchas veces hay enfermedades que no se pueden evitar, lo que sí está en tus manos es mantener una rutina saludable antes del matrimonio. Intenta llevar una dieta balanceada, hacer un poco de ejercicio o yoga y, sobre todo, no pensar demasiado. El exceso de estrés te puede llegar a somatizar otros síntomas que no te permitan disfrutar de la boda.

7. Miedo a que les toque un mal día

Aunque muchos quisieran tener ese superpoder, es imposible controlar el clima. Por más de que los meteorólogos ayuden a predecir comportamientos, todo puede pasar. En este caso, antes que tener miedo, lo mejor es que tengas un as bajo la manga. Si van a celebrar un matrimonio al aire libre, contraten carpas de reserva, tengan a mano paraguas, toallas u otros elementos que los ayuden a protegerse de la lluvia.

Ya lo ves, no tiene sentido preocuparse por aquello que se escapa de tus manos. No permitas que el miedo te quite la oportunidad de gozarte tu boda y hacer de la entrega de las argollas de matrimonio un momento inolvidable. Confía en que no pasará nada con el encargado de tu decoración para matrimonio y que, cada proveedor coloca su granito de arena para que puedas tener la celebración de tus sueños... ¡será especial e inigualable!