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Sin duda una de las tareas más delicadas y que puede generar incomodidad en los preparativos de la boda, es definir entre ambos quienes serán las personas a quienes enviarán las tarjetas de matrimonio como invitadas a acompañarlos en el día más importante de sus vidas.

Aunque la felicidad que se sienta de poder celebrar el matrimonio es profunda y por más que se quisiera gritar a los cuatro vientos y convocar a todo el mundo a esta magnifica unión con las argollas de matrimonio en oro seleccionadas, siempre existen tíos gruñones, amigos inconvenientes o criticones que llegarán a destruir la decoración para matrimonio o ex jefes con los que se siente compromiso pero que en realidad es preferible no verlos en su gran día. Sigan estos consejos para que tu lista tenga solo las personas que quieres y no se convierta en un dolor de cabeza.

1. Los eternos enamorados

Nunca fueron nada más que amigos, pero siempre que hay un encuentro, no desaprovechan la oportunidad para coquetear, enviar mensajes o pegarse como un chicle. Seguro que no quieren alguien que requiera tanta atención o pretenda colarse en todas las fotos e incluso despertar los celos en el otro.

2. El ex conflictivo, o ese que tu pareja no soporta

Ya es suficiente con haber “sufrido” una relación como para seguir aguantando un ex que no asume que ya terminó. No importa si para ustedes ya no viene al caso, mejor tener una hermosa celebración sin que nadie, se sienta molesto.

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3. Los que fueron amigos

Las amistades llegan a la vida en momentos específicos y también de manera natural se alejan cuando dejan de tenerse cosas en común. Si llevan un tiempo sin saber nada de ellos y definitivamente no hay un afecto profundo que los ligue, estos no harán parte de los que reciban esas tarjetas de matrimonio modernas que enviarán a hacer.

4. Conflicto familiar

¿El hermano de la abuela no se habla con el hijo de la prima? Fácil, ninguno de los dos recibe invitación. Eviten situaciones tensas, recuerden que la boda es un momento de celebración, para mejorar rencillas familiares que visiten a un orientador.

5. Lejanos

Ese familiar del que tienen un vago recuerdo, al que conocen por fotos o historias de la abuela, no debe hacer parte de su lista de bodas. El matrimonio debe compartirse con personas significativas y muy especiales para ustedes. Si la abuela quiere verlo, que lo invite a un café.

6. El que se pasa de copas

Seguro que en la universidad compartieron miles de parrandas juntos y terminaron llevándolo a rastras a su casa. No importa si se lo encontraron hace poco y le contaron de la boda, estos amigos casi siempre protagonizan el momento bochornoso de la noche y es de lo único que los demás hablaran. Si quieren recordar viejos tiempos invítenlo a la inauguración del apartamento de casados y asegúrense de no tener copas de vidrio pero definitivamente no estará en el listado a quienes realizarán el envío de la tarjetas de matrimonio originales.

7. El jefe de los padres

Por más compromiso que padres o suegros sientan con jefes o compañeros de trabajo, si no existe un vínculo real y cercanos con los novios, no hay por qué invitarlos. Esta situación puede ser incómoda y para evitarla lo mejor es aclarar con los padres de ambos, desde el momento de anunciar el enlace, que las personas invitadas serán definidas exclusivamente por ustedes.

8. Los del trabajo

Como con los jefes de los padres, esos compañeros que ven todos los días pero que no son cercanos, no deben invitarlos a la boda. Si tienen amigos del trabajo con los que comparten más que el horario laboral, perfecto. Pero no sientan obligación con la chica de los tintos o el gerente general.

9. Proveedores y wedding planner

Llevan meses planeando juntos, están felices con el trabajo e incluso les ayudaron entregando invitaciones de último minuto, no importa. Recuerden que cada una de las personas que diseñó, elaboró o ayudó con los detalles de la boda estaba cumpliendo con las funciones de su contrato. Si lo hicieron muy bien, fantástico. Pero esto no significa que exista el compromiso reservar uno de los modelos de tarjetas de invitación para ellos.

10. Aquel que hará el reclamo

El matrimonio es una celebración muy significativa e íntima que debe ser compartida solo por aquellas personas con que la pareja tiene un vínculo real. La vecina que se enterará de oídas o el compañero que luego dirá 'pues cómo no invitaron', no tiene lugar en este momento tan importante.

¿Quieren tener un detalle con ellos? pueden llevarle un trozo de ponqué de bodas pero definitivamente no conocerán el diseño de tarjetas de invitación seleccionado por ustedes, en el cual deberán incluir frases para invitaciones de boda dignas de esas personas con quienes si quieren compartir este dia tan especial