Mafla

Los matrimonios en la era de las redes sociales se han transformado por completo y para muchas parejas es de vital importancia pensar en cómo van a mostrar ese día a través de sus cuentas.

Ella, por ejemplo, ha buscado no solo que su vestido de novia le calce perfecto, sino que tenga buen registro para que pueda ser admirado por muchos a través de la pantalla. En ese sentido, también han planeado decenas de detalles de su decoración para matrimonio con el fin de que obtengan muchos “me gusta”. Siendo así, no es raro que la creación de un hashtag para la boda sea un must de cualquier enlace millennial, que deciden compartirlo con sus invitados desde que entregan las tarjetas de matrimonio. Pero ¿realmente vale la pena esta sobreexposición de su día B? Les contamos sobre algunos riesgos que pueden considerar antes de etiquetar su boda.

1. ¿Hacen uso todos de las mismas redes sociales?

Aunque la mayoría de sus amigos sean nativos digitales, eso no quiere decir que a todos les gusten las mismas redes sociales o que hagan uso de ellas. Incluso, para algunos familiares todo ese tema es confuso y no tienen ni idea de qué es un hashtag o qué significa.

Lo mejor es que busquen una manera más sencilla para que todos puedan participar y que no sea un asunto de pocos invitados.

2. Una etiqueta pública

Deben recordar que el rastreo de fotos luego de la celebración puede tornarse un poco denso y que su alcance es mayor si los asistentes lo comparten con los contactos de sus redes sociales, pues es posible ver las fotos que llevan esa etiqueta.

De igual modo, tengan presente que un hashtag puede ya estar creado, para asegurar que no esté en uso lo más conveniente será personalizarlo al máximo con las iniciales de los nombres, así, por ejemplo, #PepitoyAnaSeCasan o #LosGarcíaReciénCasados

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3. Puede ser más público de lo que les gustaría

Todos los asistentes al matrimonio van a estar compartiendo imágenes durante la boda y otras personas van a estar viéndolas, incluso, antes de que ustedes puedan hacerlo, porque a pesar de que sus perfiles sean privados, es posible que el de algunos invitados no lo sea. Ténganlo en cuenta si no les gusta la idea de que desconocidos vean su decoración de salón para matrimonio y otros aspectos e incluso opinen al respecto.

4. La interacción puede ser menor a la esperada

Si no se comparte a tiempo la etiqueta de su boda con anticipación, desde las tarjetas de matrimonio modernas o su Web de Matrimonio es probable que no todos la vean a tiempo o que se les pase por alto en la recepción. Con esto puede ocurrir que cuando revisen vean muy pocas fotografías o que las imágenes que encuentren sean únicamente selfies y no de momentos que les gustaría ver a ustedes como del intercambio de las argollas de matrimonio o su primer baile de casados.

5. Que se preocupen más en ser “sociales” que en disfrutar

No es un secreto que para muchas personas conseguir “me gusta” en sus cuentas sea una obsesión y a lo mejor, para algunos la búsqueda instantánea de esa aprobación virtual los hará sentirse más conectados a sus teléfonos que a lo que realmente está pasando a su alrededor.

La idea es que motiven a sus invitados a disfrutar del momento y a compartir con ustedes más allá de lo que esté pasando a través de sus pantallas.

6. Que se comparta contenido fuera de lugar

Hay momentos propios de la celebración que a lo mejor no merecen ser compartidos. Por ejemplo, si alguno de sus invitados se pasó de tragos y se quedó dormido o empezó a bailar de una manera en la que normalmente no lo haría, no le gustaría despertar al día siguiente y ver fotos suyas o vídeos de ese incidente. Si bien puede resultar gracioso en el momento, a nadie le gustaría verse expuesto públicamente de esa forma.

Blessing

7. Lo que está en internet es para siempre

Siguiendo con el punto anterior, muchos olvidan que debe existir cierta responsabilidad con lo que se muestra en línea, porque a pesar de que puedan arrepentirse y borrar el contenido eso no significa que desaparezca para siempre. No solo quedará guardado de manera permanente en la “nube”, sino que pudo ser visto por alguien más quien decidió hacer una captura de pantalla.

8. Quienes no fueron invitados pueden sentirse mal

Si hacer la lista de invitados ya es por sí misma una tarea incómoda en la que inevitablemente algunos conocidos se van a quedar por fuera, imaginen cómo se sentirá para ellos ver muchas fotos de la boda en su feed. Nada bien, ¿cierto? Esto no significa que no deban compartir ninguna imagen en absoluto para que nadie se sienta mal, sino que el exceso de posts en donde vean quienes sí fueron y lo bien que la están pasando, puede hacerlos sentir excluidos.

9. La boda es para ustedes, no para las redes

Por último, es importante que tengan en cuenta que deben vivir el momento y disfrutar su día B al máximo. No se obsesionen por mostrar una imagen perfecta del matrimonio a los demás a través de sus redes sociales o de buscar aprobación externa que no necesitan. Vivan cada instante, compartan, rían, baile y ocúpense por mostrarles lo que ocurrió al mundo el día siguiente.

10. No es la única opción. ¡WedShoots les ayudará!

Si no les convence la idea de exponer su vida privada, pero igual quieren poder intercambiar en tiempo real fotografías con sus invitados y que estos a su vez hagan lo mismo con ustedes, utilicen la herramienta de Matrimonio.com.co: WedShoots.

La aplicación funciona de manera muy fácil, primero deben descargarla; luego podrán crear su álbum y al hacerlo obtendrán un código que sirve para acceder a él desde el celular. Compartan con sus invitados ese código a través de las tarjetas de matrimonio originales, en su Web de Matrimonio o por e-mail.

Con WedShoots podrán: poner lindos filtros; compartir el álbum vía WhastApp; comentar y hacer 'like'; proyectar las fotos para verlas en todo momento durante la recepción y, por supuesto, descargar el álbum al instante. 

Kumaras Agencia

Lo importante es que aprendan a usar los hashtags en su beneficio y no en contra de ustedes y el matrimonio. Hablen con sus invitados al respecto y establezcan algunas bases que les permitan a todos pasar un buen momento. Han pasado meses planeando una boda de película para que los asistentes pasen un buen rato ¿verdad?

Es bueno que presuman de esos arreglos florales para boda que tanto tardaron en conseguir, pero que a la vez puedan moverse en la pista de baile hasta que les duelan los pies. Ya tendrán tiempo para descansar días después o en la luna de miel.