Tomar la decisión de casarse implica tomar a consideración una serie de pormenores, más allá de solo entregar el anillo de compromiso y hacer la propuesta. Si bien, hay detalles que ilusionan más a las parejas, como la elección del lugar en el que van a celebrar el enlace o lo que van a usar ese día, como el vestido de novia y traje de novio, también hay pasos burocráticos, de vital importancia, que no se deben dejar de lado. Uno de ellos, y quizás de los principales, es gestionar el permiso para su matrimonio en sus respectivos lugares de trabajo.

En Colombia, a diferencia de otros países de la región como Argentina, Chile o Brasil, no existe por ley un permiso especial que conceda a las parejas una licencia remunerada para el matrimonio y la luna de miel. En septiembre de 2017, el representante a la Cámara Eloy Quintero radicó un proyecto de Ley que buscaba, en ese sentido, que las parejas contaran con ocho días de licencia remunerada para tan importante fecha, sin embargo, quedó archivado. Siendo así, ¿cómo deben gestionarse dichos permisos? Les contamos cuáles son los pasos que deben seguir.

Consulten las políticas internas de sus lugares de trabajo

Cada empresa que cuente con más de cinco empleados, según lo establece el artículo 104 del Código del Trabajo, debe contar con su propio reglamento interno, que es definido como el “conjunto de normas que determinan las condiciones a que deben sujetarse el empleador y sus trabajadores en la prestación del servicio”. Entonces, es posible que dentro de estas reglas esté estipulado cómo se manejan permisos especiales, como los de su matrimonio o luna de miel en Colombia.

Tomando esto en cuenta, lo primero que deben hacer es hablar con su jefe inmediato y contarle que se van a casar y cuál es su fecha, así pueden ir buscando algunas soluciones para que se puedan tomar los días que necesitan. De esta manera quien está a cargo, de mano de quienes manejan recursos humanos, les contarán cuál es el paso que seguir y cuáles son las alternativas con las que cuentan. Todo esto deben hacerlo con suficiente tiempo para que no se afecte el curso normal de la compañía.

Soliciten vacaciones

En el país, por ley, todos tienen derecho a 15 días de descanso remunerado por cada año trabajado, así que una buena solución es hacer uso de su tiempo de vacaciones para casarse y hacer planes luna de miel. Consulten cuánto tiempo falta para que puedan hacer uso de este derecho, o si es posible que se las adelanten para que coincida con su fecha de boda.

Todo esto deben preguntarlo a la persona a cargo de recursos humanos y hacerlo con suficiente tiempo, para que puedan organizar todo en sus puestos de trabajo, y su empleador cuente con el tiempo necesario para delegarle a alguien sus funciones por ese periodo.

Hagan uso de una licencia no remunerada

Esta alternativa es una de las menos favorables para ustedes, puesto de lo que se trata es de solicitar un permiso, por los días que necesitan, de los cuales no recibirán ningún pago por sus funciones. En este caso tendrán que presentarle la solicitud a su jefe inmediato y seguido al área de recursos humanos quienes tomarán la decisión de otorgarla o no.

Además, deben tener en cuenta que esos días también serán descontados del pago de cesantías y para la liquidación de vacaciones y, al mismo tiempo, durante el periodo les tendrán que pagar salud, pensión y ARL (Administradora de Riesgos Laborales) de forma habitual. Tomen en cuenta que, lo que dejen de recibir por esos días, puede que les haga falta para detalles del enlace como la decoración de salón para matrimonio. Sin embargo, es un recurso útil si lo que necesitan es uno o dos días extras de su periodo de vacaciones.

Lleguen a un acuerdo con su empleador

Otra solución, para quienes no cuenten con vacaciones, es llegar a un acuerdo con su empleador en el que cuenten con la posibilidad de reponer el tiempo que estarán ausentes. Por ejemplo, pueden pensar en presentarle a su jefe una agenda laboral a través de la cual podrán cumplir sus funciones, dedicando mayor cantidad de horas extras por día, antes de las fechas que necesitan.

Estos acuerdos pueden variar dependiendo el tipo de trabajo que desempeñen, en algunos casos bastará con entrar más temprano o irse más tarde; y en otros que requieran su presencia física en el día a día, haciendo acuerdos con compañeros que puedan cubrir su periodo de ausencia. Tengan presente que, si hacen un trato con un compañero de trabajo, su jefe debe estar al tanto y aprobar el arreglo al que lleguen.

Para los freelancers e independientes

Si son dueños de un negocio propio o manejan su propio tiempo para el cumplimiento de contratos, tendrán que organizar todo antes de que se acerque la fecha que requieren. Por ejemplo, informar a sus clientes que durante algunos días no se encontrarán, trabajar durante más horas para terminar algunos de sus trabajos antes de los días de su ausencia, informar a sus socios (si los tienen) y, también contar con un ahorro previo al gran día para que, el tiempo que se tomen, no les afecte cubrir con los planes que tenían para su matrimonio, como esa luna de miel en Cancún.

Lo importante es que sean positivos con relación a los permisos y, antes de hablar con sus empleadores, cuenten con una solución previa. Cada aspecto de su enlace requiere de anticipación, preparación y paciencia. Así como ella ha necesitado de varias citas para terminar de ajustar todo lo necesario del vestido de novia 2019, a lo mejor necesiten de varias reuniones en sus lugares de trabajo antes de conseguir ese "sí" tan importante. Solucionado el permiso, podrán enviar con toda la seguridad las tarjetas de matrimonio a sus seres queridos.