Elizabeth Carvajal & Alejo Mejía

Una boda siempre es hermosa por donde quiera que lo vean. Ya sea por el vestido de novia siempre resplandeciente, la cantidad de emociones encontradas, las reacciones inesperadas, la memorable decoración para matrimonio o los rituales para conmemorar la unión. Si es una boda simbólica, civil o religiosa, cada ceremonia tiene su estructura particular. La iglesia católica, por ejemplo, estipula un protocolo especial, desde el intercambio de argollas de matrimonio, hasta la homilía y la entrada nupcial del sacramento de amor entre pareja, frente a Dios y el altar. Aunque existen algunas diferencias o variaciones según el párroco o la iglesia en donde reserven el gran día, aquí les explicaremos el paso a paso de la estructura ceremonial por lo general de una misa de matrimonio católico.

La entrada a la iglesia

Elizabeth Carvajal & Alejo Mejía

Los invitados llegan primero a la iglesia y se sientan por familias; la familia del novio a la derecha y los de la novia la izquierda. El novio y su madre esperan en el altar la llegada de la novia. Suena la marcha nupcial, todos se ponen de pie, las puertas se abren y comienza el desfile de la corte. Primero los pajecitos, luego las damas de honor con los bestmen, si tienen mascota entraría aquí y, entonces, vemos a la protagonista en su vestido de novia sencillo y resplandeciente entrando de la mano de su padre. Caminan hasta la mitad del pasillo, donde se reúnen con el novio y su madre para realizar la entrega. Pronuncian unas frases de amor cortas de recomendación y agradecimiento. El novio besa a la novia en la mejilla o en la mano para recibirla, la toma de gancho; ella al lado izquierdo y él al derecho, esto mientras sus padres se acomodan en sus sillas correspondientes.

Bienvenida y anuncio de la unión por parte del sacerdote

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Cuando los novios llegan al altar, todos se encuentran aún de pie, incluyendo los novios. El sacerdote saluda a todos los presentes y da una pequeña introducción a la ceremonia, anunciando la unión entre los novios y mencionándolos por sus nombres completos para presentarlos ante la iglesia. Luego vienen los cantos de invitación al banquete, donde el oficiante hace un llamado a quienes recibieron la tarjeta de matrimonio moderna para acompañar a los novios en tan importante día, de forma participativa y activa para que los novios sientan la felicidad de sus familiares y amigos por el matrimonio que se está consolidando.

Eucaristía: lecturas y reflexión

The Making Of

Para este momento, el padre inicia con la oración del perdón de los pecados veniales. Luego realiza las lecturas combinándolas con cantos y salmos. Las primeras lecturas son del Antiguo Testamento, se hacen algunas aclamaciones, sigue con cantos y salmos en donde los asistentes participan al unísono, posteriormente sigue con las segundas lecturas del amor extraídas del Nuevo Testamento, a continuación, el canto a la Gloria del Señor y el Aleluya. Esos textos son escogidos normalmente por el sacerdote, pero en ocasiones los novios pueden escogerlos también. Algunos párrocos acuerdan con dos o tres invitados a que realicen algunas lecturas de la ceremonia, antes de que llegue la novia, y también puede permitir mensajes de amor para el esposo y la esposa, palabras, textos literarios o poemas que sean alusivos al amor.

La Eucaristía continua con la proclamación o lectura del Evangelio y la bendición de la campanada en la elevación, que se acostumbra a realizar invitando a los novios y asistentes a ponerse de rodillas para el momento. Cuando termina de realizar la lectura, el sacerdote da la homilía con la reflexión personal de lo leído y la forma como los nuevos esposos deberán ser arquitectos de las bases de su matrimonio, en bendición y obediencia a Dios.

Escrutinio, consentimiento y bendición

Elizabeth Carvajal & Alejo Mejía

Aunque en toda la ceremonia el oficiante está constantemente relacionando el matrimonio y el amor de pareja con cada lectura y pronunciación, es en esta parte cuando más se enfoca en bendecir el sacramento. Para ello, los novios pasan frente al altar, el sacerdote hace las lecturas del Escrutinio que se suele realizar de la siguiente manera: "novio y novia ¿vienen a contraer matrimonio sin ser forzados, libres y de manera voluntaria? Los novios responden: sí, venimos libremente. ¿Están decididos a respetarse y amarse siguiendo la vida del propio matrimonio, durante el resto de su vida? Los novios responden: sí, estamos decididos. El sacerdote finaliza con: ¿están dispuestos a recibir de Dios responsable y amorosamente los hijos, y a educarlos según la ley de Cristo y de su Iglesia? Los novios contestan: sí, estamos dispuestos".

Después, cada uno realiza la proclamación del Consentimiento. El sacerdote da la confirmación del consentimiento, pasa a la bendición y entrega de las argollas de matrimonio en oro  -o como los novios las hayan elegido-, en señal de amor y fidelidad. A continuación, sigue con la bendición y entrega de las arras para la abundancia, que es una tradición tan antiquísima como la del lugar donde se pone el anillo de compromiso. Aquí los padres, testigos y padrinos de matrimonio están de pie y cerca de los novios para presenciar la celebración. En ocasiones realizan rituales adicionales como el ritual de la arena, las velas u otro simbólico.

Oración, ofrenda y comunión

The Making Of

La misa matrimonial continua con la oración de los fieles, para que los invitados oren por la unión de los que ahora están encaminados a conformar un hogar. Los novios permanecen de rodillas recibiendo la bendición del sacerdote y de sus familiares y amigos. Seguidamente, se pronuncia el credo, se dan las ofrendas del pan y el vino, se hace la aclamación del prefacio “Es justo y necesario”, la Glorificación del Señor, santificación y presentación del pan de vida y el cáliz de salvación, en memoria de la muerte de Jesucristo, se aclama el Padre Nuestro, con algunas lecturas de prosperidad y bendición del matrimonio. Se hace la Celebración del Rito de La paz y La unidad, estrechándose las manos de los invitados, los novios y el sacerdote. Continua con las lecturas del Cordero y la Comunión donde todos participan del cuerpo y sangre de Cristo. Ya en la recta final de la celebración, se disponen para realizar la firma del acta matrimonial, los novios, padrinos y testigos.

Bendición nupcial

Con los novios arrodillados, el sacerdote ora por ellos, les bendice y realiza las lecturas de bendición nupcial, para ser ejemplo de fe, amor, respeto y fidelidad.  Bendice también a todos los presentes, con la bendición con sus manos y los despide para poderse ir en paz. Se hace el rito de la despedida y el sacerdote da su bendición final, presentando a los nuevos señor y señora.

Es aquí cuando se dice “puede besar a la novia”, la felicidad está en su pico, la música comienza a sonar, mientras las fotos capturan el momento del gran beso y con el telón de fondo la decoración de iglesia para matrimonio. Algunas parejas aprovechan el momento para realizar otros rituales antes de irse, como ponerle flores a la virgen o prenderle una vela al santo de su devoción. La salida nupcial de los esposos se da tomados de la mano, al son de la canción que ellos pidieron que se tocase para su despedida. Todos alistan los elementos para echar al aire cuando los novios salgan. Luego de una deliciosa luna de miel de ensueño para descansar y celebrar como esposos, lo que sigue ya es parte de lo que escribirán en el libro de su aventura como marido y mujer.