En la mayoría de los casos las madres juegan un papel importante en la planeación del matrimonio. Cuando recibiste el anillo de compromiso, puede que ella fuese la primera persona a la que llamaste, o cuando saliste en la búsqueda del vestido de novia, es probable que no hubiese opinión que te interesara más que la suya. Sea tu madre biológica o la persona que ha desempeñado ese rol para ti, lo más seguro es que sea una de las invitadas más importantes de la boda y, por ende, quieras que su participación sea especial. Más que acompañarte en la elección de los centros de mesa para boda, deseas conservar el mayor número de recuerdos junto a ella y la mejor manera de hacerlo es con imágenes. Pensando en ello, traemos una lista de las fotografías de madre e hija que no pueden faltar en el matrimonio.

Mientras se preparan

Prepararte para ir camino al altar es un momento muy emotivo y por defecto, ideal para ser fotografiado. Una captura infaltable es la de tu madre ayudándote a acomodar tu vestido de novia 2019, o colocándote ese collar que ha pasado de generación en generación y que tanto ansiabas lucir. Aquí de lo que se trata es de conversar con el fotógrafo tanto para hacer instantáneas planeadas y posadas, como para que esté pendiente de sacar las mejores imágenes de ustedes desprevenidas mientras comparten de este instante único y mágico.

Retratos clásicos

Los retratos nunca pasan de moda y siempre funcionan muy bien para enmarcar y conservar cerca. Irse por lo tradicional no tiene nada de malo y, por el contrario, tiene su encanto, al igual que los arreglos florales para boda que siguen siendo un must. La foto de madre e hija abrazadas o aquella en la que la madre posa apoyando su cabeza sobre la de su hija, lejos de ser aburridas son muy emotivas y amarás tener un par de estas en tu álbum. Además, si deseas obsequiarle un recuerdo de la boda, puedes darle un portaretrato con una de estas instantáneas.

Durante la ceremonia

Si has pensado en incluir a tu mamá dentro de la ceremonia, capturar ese momento será muy especial y lleno de significado. Puedes asignarle una lectura, caminar con ella al altar, pedir su bendición antes de que empiece la boda o simplemente darle un abrazo antes de caminar frente a todos. Eso sí, no olvides decirle al profesional que cualquiera de estos momentos va a ocurrir para que pueda estar preparado.

Después del “sí”

Culminado el intercambio de las argollas de matrimonio, las lecturas de los votos y ser declarados “marido y mujer”, lo más seguro es que la felicidad te sobrepase y que tu mamá esté esperando para abrazarte y compartir contigo esa alegría. Registrar ese preciso instante te hará recordar para siempre los sentimientos que los envolvían durante ese momento, además que será reconfortante siempre poder revivirlo.

En la recepción

Cuando la fiesta empiece comenzarás a disfrutar, bailar y reírte con tu mamá en alguna parte de la velada y qué mejor que registrarlo. Puedes provocar la ocasión pidiéndole que baile una pieza contigo y decirle a tu fotógrafo que dé lo mejor de sí para conseguir la instantánea que buscas o esperar a que simplemente fluya el momento. El plus es que también tendrán un rato para divertirse y compartir juntas.

Retratos creativos

Si quieren conseguir fotos originales, pueden hacer uso de algunas ideas creativas. Por ejemplo, utilizar elementos como los espejos para contar una historia. Así pueden enfocar en un primer plano a tu mamá con alguna expresión de felicidad con un espejo a sus espaldas en el que te veas reflejada tú, terminando de arreglarte, dando a entender que ver prepararte para ese momento especial es lo que la emocionó. Asimismo, puedes pedirle al fotógrafo que juegue con los ángulos y los encuadres para lograr las fotografías más novedosas.

Fotos espontáneas

No todo debe ser planeado y a veces es bueno darle licencia al profesional para que con su buen ojo capture algunos de los instantes más emotivos del enlace, que suelen ser espontáneos. Puede que se escapen lágrimas de felicidad o que en algún momento te des un abrazo especial con tu mamá o tome tu mano que, de ser capturados, tendrán más valor que cualquier imagen posada.

Las otras generaciones

Si tienes la fortuna de que tu abuela se encuentre con vida o tienes una hija o hijo, puedes incluirla o incluirlo para lograr un retrato en el que queden las distintas generaciones. Aquí pueden hacer uso de toda su creatividad y buscar elementos diferenciadores para conseguir una toma única. Por ejemplo, en algunas familias es tradición usar una joya, accesorio e incluso vestido para la boda, con lo que puedes llevar las fotos de tu mamá y tu abuela utilizándolos, para que posen al lado tuyo sosteniéndolas. Así quedará evidenciada la encantadora costumbre.

También pueden hacer un primer plano de las manos, en las que todas tienen sus argollas de matrimonio en oro —en caso de que estén todas casadas—. También incluir a tus hijas (o hijos) y posar todas una junto a la otra.

Hay diversas maneras de capturar este momento especial con la mujer que te dio la vida. Su participación en la boda merece tener un lugar especial en su álbum de fotografías y seguro ella también querrá recordar cómo le lucía su vestido elegante de fiesta. No olvides conversar con tu fotógrafo/a para que le des una guía de tu visión para las fotos e incluir en tu decoración para matrimonio un espacio para hacer los retratos.