Elizabeth Carvajal & Alejo Mejía

El momento más sublime de la ceremonia, ese que imaginas desde la entrega del anillo de compromiso, es el que se dará frente al altar de la iglesia que preferiste, luego de caminar por el pasillo de honor luciendo el bellísimo vestido de novia que has elegido y con todos tus seres queridos como testigos. Con el mismo esmero, quieres que el recinto se vea como salido de un cuento de hadas cuidando todos los detalles, disponiendo arreglos florales para la boda y buscando que tanto la iglesia como el lugar de la recepción guarden armonía, expresen los gustos de la pareja y ponga a todos sus invitados en sintonía con esta celebración de amor y felicidad completa. 

Ponerse de acuerdo

Al comenzar la planeación de la decoración para matrimonio, debes tener en cuenta las reglas y normas de la iglesia donde va a llevarse a cabo la ceremonia. Aunque muchas de ellas no tienen restricciones y permiten que la novia decore a su antojo, en otras existe un límite, te piden no colocar nada en algunos lugares como el sagrario o el altar o incluso tienen sus propios proveedores de flores. Ten en cuenta también el tamaño de la iglesia, has un plano que te permita aclarar dónde quieres la decoración para lograr equilibrio con el espacio y sacarle el mayor provecho a la belleza del lugar.

Sandra González

Estilos y personalidades

Un punto que facilita la tarea de escoger y descartar elementos de la decoración es definir una línea de diseño que de el hilo conductor de todos los elementos del matrimonio y exprese el carácter de los novios. Si la tuya es una ceremonia clásica y tradicional, la iglesia puede vestirse de flores blancas, jarrones altos y tapete rojo. Si por el contrario, si lo tuyo es un matrimonio para romper esquemas, puedes decidirte por una línea de decoración de matrimonios sencillos, que incluya flores silvestres en tonos diversos, cintas de raso, fique, papel, todo acorde con el estilo definido y creando una unidad también con los objetos que harán parte de la decoración del salón para matrimonio.

Decidiendo las flores

Definitivamente las flores son las encargadas de darle vida, color y un delicioso aroma a toda la decoración. Como ya lo mencionábamos, estas deben estar en consonancia con la personalidad que quieren expresar en la celebración.

Las flores blancas son las preferidas por las novias como base de los arreglos de la iglesia y los centros de mesa para boda. Las más frecuentes son las rosas, los lirios o los claveles. Pueden usarse solas para decorar las bancas, la entrada y el altar jugando con tamaños y alturas. Otra opción es incluir toques de color ya sea combinando con las mismas flores en colores vivos o prefiriendo margaritas, tulipanes, tallos de madera u hojas grandes que le den un tinte verde natural, sobrio y muy hermoso al lugar. Si quieres algo fresco y juguetón las flores silvestres multicolores te permitirán un bellísimo conjunto igualmente ubicándolas desde la entrada, combinándolas con objetos como jaulas, rodajas de madera, cestas de mimbre o recipientes de metal, tomarán un aire rústico ideal para las que se inclinan por una decoración vintage de boda.

Iluminando el amor

Otro elemento que llena de calidez y dulzura el espacio son las velas. La luz siempre ha significado el conocimiento y la comunión y nada mejor que incluir este simbolismo en la decoración nupcial.

Puedes optar por velones engalanados con flores y cintas de raso y ubicarlos en el piso desde la entrada hasta el presbiterio para que acompañen tu recorrido. Usarlos suspendidos del techo como faroles que iluminan desde el cielo o en candelabros altos en la entrada y cerca del altar es igualmente una opción hermosísima que nos regala una imagen de cuento de hadas, perfecta para matrimonios en la noche. Si el tuyo será un matrimonio campestre, preferir antorchas a la entrada de la iglesia y mantenerlas encendidas hasta que salgas como nueva esposa es lo ideal.

La decoración de la iglesia no solamente es el abrebocas para tus invitados, sino que refleja exactamente el espíritu que tu novio y tú quieren darle al día más especial de sus vidas y que insinuaron desde las tarjetas de matrimonio. Además de optar por las distintas posibilidades ten en cuenta que todos los elementos hagan juego con los demás aspectos de la boda, tu ramo de novia, los vestidos de fiesta que definiste para las damas de honor y por supuesto tu estilismo, esto creará una atmósfera perfecta para hacer de tu ceremonia un momento único e irrepetible.