La agenda de belleza antes de la boda no solo incluye el cuidado del cabello, las manos y el cuerpo, también de la cara, prestando especial atención al marco del rostro: las cejas. Si aún no sabes si solo depilarlas, o aportarles una ayuda extra con más volumen y definición, quizás la novedosa técnica de microblading, que dibuja cejas de forma semipermanente pelo a pelo y que ha ganado popularidad en los últimos años por su precisión y apariencia natural, puede ser lo que necesitas. Sin embargo, antes de tomar una decisión debes saber en qué consiste, cuáles son cuidados y con quién realizarlo.

¿Qué es el microblading?

El microblading es un procedimiento que busca aportar volumen y definición a las cejas. Esto se consigue gracias a unas agujas pequeñas y precisas que van a depositar pigmento en aquellos espacios donde el vello es escaso. Este tratamiento se hace pelo a pelo, sin sombras, y es justo eso lo que lo diferencia de otros como la micropigmentación que deposita color de forma más uniforme.

Aunque es una técnica muy novedosa por aportar esa apariencia natural, lo cierto es que está basada en un procedimiento japonés muy tradicional conocido como Tebori. Aquí se va a trabajar solo en la epidermis, sin penetrar la piel a gran profundidad (no se llega a la dermis), lo que explica que solo se obtenga un resultado semipermanente.

Trabajo hecho a medida

Algo importante a destacar es que las cejas se diseñan a medida para cada persona, es decir, las cejas deben ir en sintonía con las facciones de cada cara. Así, la persona especializada en este tratamiento hará uso de una regla y calibrador para crear unas nuevas cejas que sean simétricas.

Ahora, algo que se suele resaltar en este caso es que simétrico no significa que las cejas deben ser exactamente iguales la una con la otra, sino que deben ir en armonía con los ojos. Es decir, habrá pequeñas sutilezas en el posicionamiento del pigmento en cada lado para lograr que el resultado final se vea equilibrado.

También en algunos centros especializados se van a apoyar de herramientas digitales para tener una visión más clara de cómo se verán las cejas terminadas.

¿Cualquiera puede hacerlo?

No. A pesar de ser un tratamiento menos invasivo que otros, no todos los cuerpos van a asimilarlo correctamente. Es importante que consultes con tu dermatólogo o algún especialista, sobre todo si estás diagnosticada con algún tipo de patología cutánea. Asimismo, no debes dejar de lado que se va a crear una herida abierta, por lo que tu capacidad de cicatrización también importa. Es decir, si sufres de diabetes u otra enfermedad que dificulte el proceso de cicatrizado no es recomendable que te realicen este tratamiento.

Por otro lado, es necesario revisar que no seas alérgica a los pigmentos que se utilicen para la realización de este procedimiento. La mayoría de centros especializados realiza una prueba previa al tratamiento para descartar que el cuerpo tenga algún tipo de reacción desfavorecedora. Además, debes tener claro que, al tratarse de pequeñas agujas penetrando en la piel no se trata justamente de un tratamiento indoloro.

En manos profesionales

Decide a tiempo si es lo que necesitas realmente antes de la boda, en ese sentido, es importante que revises muy bien el lugar en el que se realiza el procedimiento. Fundamental que sea un centro estético avalado por la secretaría de salud, que cuente con todos los permisos correspondientes, utilice productos avalados por el Invima y que cuente con profesionales especializados en microblading.

No te dejes seducir por promociones que encuentren en línea y antes de elegir el centro estético realiza una visita en donde puedas constatar su procedimiento, que hagan uso de herramientas esterilizadas, nuevas y desechables. Asimismo, revisa los resultados finales, investiga muy bien, lee las opiniones y si tienes dudas, consulta con un profesional en dermatología que pueda orientarte.

Cuidados a tener en cuenta

Después del microblading se deben seguir una serie de cuidados especiales para que cicatrice bien y el pigmento no desvanezca. Los siete días posteriores al tratamiento son cruciales. Se recomienda que eviten el sudor a toda costa, es decir, que no ejercicio o sauna. También se debe evitar el sol y no ir a la piscina o la playa durante este tiempo.

De igual forma, es normal que días después se perciba una picazón en el área intervenida, por lo que se debe evitar rascarse. El centro profesional de belleza debe compartir cuáles son los cuidados a seguir o proporcionar algún tópico para esa zona en caso de ser necesario.  

¿Cuánto tiempo antes de la boda?

Lo más recomendado es que este tipo de procedimientos se hagan mínimo tres meses antes del matrimonio. Este tiempo es necesario porque pasado un mes del microblading se sugiere un retoque para terminar de definir bien las cejas y, nuevamente, tendrán que tener un tiempo de cuidados. 

Ahora, si ya contabas con las cejas hechas y lo que deseas es un trabajo completamente nuevo, el tiempo de anticipación debe ser aún mayor. Por lo general, pasa primero por un proceso de despigmentación que requerirá de dos o tres sesiones, seguido de un mes de descanso. Es decir, se debe planear al menos seis meses antes de la boda.

El microblading dura entre ocho meses y un año y medio dependiendo de la rutina de cada persona y la calidad de los pigmentos utilizados. Es muy importante que esta técnica sea realizada por personas profesionales y en un centro de belleza de confianza.