La isla de San Andrés, perteneciente al archipiélago del mismo nombre, se encuentra bañada por el mar Caribe que en esta zona tiene la particularidad de reflejar distintas tonalidades de azul. Es uno de los destinos de luna de miel más frecuentados, por ofrecer no solo planes románticos como caminatas en la arena a la luz de la luna, sino una serie de actividades deportivas y culturales para todos los gustos. Desde museos, cabalgatas, planes de mar, hasta maravillosos sitios de vida nocturna para ponerse el traje y el vestido de fiesta, tomarse unas copas y disfrutar de los ritmos locales.

Aventúrense a dejar de lado el circuito turístico y descubrir verdaderos tesoros en esta isla, perfecta como escenario para sus frases de amor y sus recuerdos del primer viaje de esposos.

Un pedacito de bosque

Los manglares son uno de los espectáculos naturales más hermosos y escondidos de la isla. Esta serie de “túneles” creados por bosques pantanosos que crecen en la mezcla de agua dulce de arroyo y salada de mar, se encuentran en el parque Regional de Mangle Old Point, una reserva protegida que ha permitido su recuperación. Pueden realizar el recorrido en lanchas de madera o kayaks transparentes que les permitirán ver el fondo y deleitarse con las maravillas de decidirse por una luna de miel en Colombia.

A pie por el centro

La primera invitación es a caminarse las calles del centro de la isla, bordeando el parque de la Barracuda que tiene una escultura homenaje a este animal y deleitarse con los diversos placeres gastronómicos, bares con aire ochentero, tiendas de diseño, rumbeaderos y sitios para contratar excursiones, servicios de buceo y avistamiento de mantarrayas. No pierdan la oportunidad para probar una arepa rellena de mariscos de los puestos ambulantes, comida de dioses a bajo precio. Lo mejor es programar su viaje entre los meses de diciembre y abril, para evitar la temporada de lluvias y poder recorrer la isla a sus anchas.

Un poco de historia y cultura

Pensar en una isla inmediatamente transporta a playa, brisa y mar, pero San Andrés es mucho más que eso. Con un pasado rico en mestizaje con influencia africana, francesa, británica y española; San Andrés se vive en tres idiomas: español, inglés y creole, una lengua propia. Esta historia puede visitarse en la Casa Museo Isleña, en donde una guía local los llevará por un recorrido inesperado por el pasado y las tradiciones de la región. Un lugar ideal para conocer, aprender algunos 'daticos' curiosos y compartir frases de novios en una locación distinta. Además, al final del recorrido hay una sorpresa musical que seguro será de los mejores recuerdos del viaje.

En el mar la vida es más sabrosa

Si lo que están buscando es no salirse del mar y disfrutarlo en todas sus formas las opciones de la isla son increíbles. Si quieren combinar mar y velocidad el jetboat es lo suyo; este bote a turbina esta diseñado para hacer maniobras y giros de forma divertida y segura, además permite dar vueltas completas, derrapar como un esquí y sumergirse como submarino. Ahora si lo que quieren es una experiencia de buceo distinta, prueben la escafandra, un casco de buceo que posee un suministro de oxígeno para poder respirar. Bajen a las profundidades y tómense una foto con la estatua de Poseidón y den un vistazo a la flora y fauna marina. Eso sí, si alguno de los dos sufre de claustrofobia, lo mejor es que espere en la orilla.

A pocos metros en lancha encontrarán también el parque regional de Johnny Cay donde podrán relajarse. De igual modo, el Acuario o Rose Cay donde el agua se alza solo un metro. Podrán pasar nadando hacia Haynes Cay o practicando esnórquel mientras disfrutan de las maravillas del mar. Por último, aprovechen la isla para pasear por la playa principal: Bahía Sardina, que enamora por su arena blanca y altas palmeras de coco.

Historias insólitas

La laguna Big Pond o laguna de La Loma, ubicada en el centro de San Andrés es otra de las visitas obligadas. Esta laguna de agua dulce es el hogar de unas 50 babillas que llegaron a la isla en una avioneta que desde Costa Rica quería llegar a Santa Marta, pero se quedó sin gasolina. Así los animales de contrabando encontraron un nuevo hogar, anímense a realizar una caminata por el lugar o practicar ciclomontañismo.

La mejor vista sin duda se encuentra en La Loma, la parte más alta de la isla desde donde podrán observar el mar en todo su esplendor, visitar la primera iglesia bautista de la ciudad y embelesarse con el atardecer multicolor que seguro les inspirará muchas frases de amor cortas que recordarán siempre.

De visita al mundo marino

Nadar al lado de las más de 650 especies de peces y a través de las caprichosas formas de la roca marina que conforma la isla, es uno de los grandes atractivos que pueden disfrutar en este viaje. El parque West View es el lugar perfecto. Allí podrán tirarse desde un tobogán y hacer esnórquel disfrutando del acantilado de más de 6 metros de profundidad. A la salida siempre encontrarán una empanada de langosta y un buen coco loco para reponer energías y seguir la fiesta.

Viaje gastronómico

Esto es definitivamente lo que disfrutará su paladar al probar el rondón, plato típico de la isla que incluye cerdo, caracoles, yuca, ñame, plátano, pescado, todo cocido con leche de coco y que se sirve en cualquiera de los restaurantes de la ciudad, uno de los recomendados por su sabor tradicional es Miss Janice en San Luis. Para bocaditos nada mejor que las ventas ambulantes. Ahora si quieren una cena elegante, romántica y con un buen vino decídanse por el Gourmet Shop, frente al parque de la barracuda. En general, podrán disfrutar de diversidad de platos basados también en marisco. 

Y de la rumba ¿qué?

Obviamente no pueden visitar la isla sin tener una buena noche de fiesta a ritmo de Reggae y Soca. Si quieren un acercamiento tranquilo la opción es el Centro Cultural San Andrés Music un restaurante con muy buena música en vivo. Si lo que quieren es bailar y tomarse unos buenos cócteles visiten Banzai Coctel Bar y para fiesta extendida, en la playa y volver al hotel, nada mejor que el tradicional Bar de Kella. Si son una pareja en busca de música y sensibles a la cultura tradicional y los ritmos fusión, nuestra recomendación es planear su viaje en el mes de septiembre y vivir los 5 días de Green Moon festival, que no solo cuenta con conciertos sino con una nutrida programación académica y cultural.

San Andrés es un lugar que ofrece opciones para todo tipo de novios, desde las que quieren solo playa, sol y descanso como para las que buscan experiencias únicas. Un destino muy recomendado para continuar la alegría del intercambio de argollas de matrimonio, y seguir disfrutando de esta maravillosa época de pareja de la que no paran de sonreír desde la entrega de las tarjetas de matrimonio.