La Madriguera de la Coneja

Seguramente al recibir el anillo de compromiso y empezar esta etapa de preparación del matrimonio, ha venido a la cabeza la imagen de entrar al nuevo hogar o a la habitación del hotel donde se pasará la noche de boda, con la novia cargada en brazos del esposo, aunque no se sepa muy bien el porqué de esta usanza que se practica en casi todo el mundo.

Motivo de la superstición, esta tradición se ha generalizado de la misma manera que la de no dejar ver el vestido de novia antes de la ceremonia o llevar algo azul. Entérense sobre cuál es su origen y cómo llevarla a cabo de manera correcta para que todo sea felicidad tanto es su boda como en su luna de miel.

El origen de la tradición

Jose Acosta Fotografía

Para muchas culturas en el mundo y en especial para el pueblo romano, que la novia luego del intercambio de argollas de matrimonio sufriera un resbalón o caída era de pésimo augurio y traía mala suerte a la nueva pareja. Por esto y para evitar que se enredara en el vestido, el novio debía cargarla hasta que ya se encontrara dentro del lugar donde pasarían la noche.

Otra historia de la tradición oral cuenta que aquel de los cónyuges que ingresará de primero al lecho nupcial, sería quien dominaría la relación. En tiempos pasados comúnmente quien ingresaba primero y tenía las llaves del lugar donde vivirían era el hombre seguido de su mujer aun luciendo el vestido de novia con mangas, por lo que esta le debería sumisión y obediencia.

Luego para evitar que alguno se adelantara y como símbolo del equilibrio de la relación, se optó porque ingresarán al tiempo siendo la mejor alternativa que el novio cargara a la novia y pasaran juntos el umbral de la habitación o casa dispuesta para su primera noche como marido y mujer. Esto garantizaba que ambos tenían deberes y privilegios en su vida juntos.

Defendiéndose de los malos espíritus

En la edad media existía la creencia de que los malos espíritus aguardaban en las puertas de las casas, esperando la oportunidad de poder entrar y que tanto ellos como las personas envidiosas acechaban a las novias, en especial el día de su boda, tratando de arruinar su felicidad. Contra estas energías negativas existían dos contras: una era que la novia luciera un peinado de novia con velo que le cubriera la cara y la protegiera de hechizos; la segunda era que el novio resguardara a su amada, evitando que esta pisara el portal y cayera presa de los espíritus malignos.

Novia robada

Visión Tours

También en la edad media, los pueblos godos tenían la costumbre de elegir a su futura esposa de entre las jóvenes de los pueblos vecinos y como no era normal que se les permitiera casarse, estos optaban por robarse a la elegida en medio de la noche llevándola cargada para que no dejara rastro que pudieran seguir.

En la actualidad

Aunque ninguna de estas historias es la que actualmente le da fuerza a la tradición, la costumbre de cruzar la puerta en la primera noche como esposos, con el novio cargando la novia luciendo ya sus argollas de matrimonio en oro, se conserva hasta nuestros días, como una de las más románticas de todo el protocolo nupcial y es vista con el significado de entrega, protección y compromiso que adquirieron como pareja.

El matrimonio es una celebración muy especial que solo se vivirá una vez en la vida, así que darle vida a esas tradiciones que hacen parte de la ceremonia será un recuerdo que los acompañará por siempre. Decídanse a vivir esta etapa con toda intensidad y disfrutarse desde la elección de sus tarjetas de matrimonio, hasta los detalles más pequeños como definir las frases de amor que irán en los elementos de la decoración.