The Making Of

¿Quedaste pálido o pálida cuando los novios te pidieron que des un pequeño discurso en su ceremonia de boda? A lo mejor fue una mezcla de varias sensaciones, pero te comenzaron a sudar las manos de solo pensar que debes hablar en público. Ya no solo debes pensar en el tipo de vestido de fiesta o traje indicado para asistir, según lo señalado en la tarjeta de matrimonio. También, en cómo controlar tus nervios para preparar unas frases de amor cortas que expresen tus mejores deseos, sin que la pena pueda dejarte en ridículo. Respira hondo...hoy te daremos las bases para que sepas cómo manejar la situación y salgas victorioso o victoriosa de esta importante tarea.

Y ahora ¿qué hago?

Sencillamente agradecer el gesto a la pareja, tenerte en cuenta para que intervengas por unos minutos en su ceremonia es todo un honor. Eso significa que eres alguien importante y especial en sus vidas. La ceremonia está en lo más alto de los acontecimientos de un matrimonio y tú haces parte de ello.

Focalízate

No importa si decides leer un poema, un pasaje de la biblia o un fragmento de algún libro. Debes ser consciente de lo que dices y expresas también con tu cuerpo, para que el mensaje tenga sentido y sea claro. Deberás realizar la tarea muy juicioso/a investigando lo que sea adecuado para ese momento, esto también te ayudará a realizar una correcta lectura, realizando las pausas adecuadas o haciendo énfasis en aquello que quieras destacar.

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Confía

Seguramente pienses "sí, todo hasta el momento suena fácil y extraordinario, pero ¿cómo controlo los nervios?" La respuesta es básica: conoce lo que vas a decir. Surgirán dudas de si lo harás bien o no, pero no tienes por qué temer si sabes de qué se trata el material y lo has practicado. Los nervios son inevitables, el punto es la confianza y eso lo logras con lo anterior. 

“La práctica es un maestro excepcional”

Eso dijo el escritor italiano Cayo Plinio, conocido como Plinio el Joven. Para que las cosas salgan bien es necesario practicar. Haciéndolo se puede corregir lo que deba ser mejorado, es la única manera de dominar un tema y sentirse seguro de lo que se hace. Por tal razón, si ya tienes el texto, léelo en voz alta frente al espejo; léeselo a tu pareja o a una amistad, esto te dará la ventaja de que, llegado el día de la ceremonia, no debas estar buscando en la hoja la línea o el párrafo que sigue, lo harás con fluidez y naturalidad.

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Bonito y con apuntes

Si quieres dar una buena impresión y no deseas simplemente dejar el texto en una hoja común, transcríbelo en un papel que tenga un lindo color, que puedes elegirlo acorde al modelo de tarjeta de invitación que te dieron. En él puedes dejar notas o resaltar aquellas partes en las que sepas que lees muy rápido, que bajas el tono de la voz o, incluso, apuntar las palabras que se te dificultan pronunciar. Esto te ayudará, por un lado, a hacerlo más presentable y encantador y, por otro, recordar las cosas que necesitas.

“Las bromas son como la sal: se deben usar con gran precaución”

Décimo Junio Juvenal

Es necesario saber cuándo se deben evitar ciertas bromas. Pueden ser usadas para romper el hielo, pero si no se está seguro de lo que se dice o si sale mal, lo lamentarás. Durante la ceremonia habrá muchas personas prestándote atención, de manera que, no es momento de improvisar. Tampoco se trata de ser aburrido o simple, puedes darle un toque mínimo de diversión sin pasarte, sólo en la justa medida. Las bromas guárdatelas para un espacio más íntimo con los novios y cíñete a lo que preparaste.

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¿Unos tragos para animarse?

Desde luego que no. Suena tentador ingerir algo de alcohol antes de pasar al frente. No obstante, esto también podría jugar en tu contra. En lugar de darte la confianza que crees, es posible que se salga de control: olvides las líneas de lectura, tu aliento cerca de los novios no sea el más agradable; o que uses el punto de las bromas para hacerte el chistoso o la chistosa. Espera la hora de la fiesta para brindar con los novios e invitados.

Prepárate para cosas inesperadas

Los novios realizaron cada tarea de planificación eligiendo desde el lugar para celebrar su matrimonio campestre, pasando por definir el menú y terminando con la música que ambiente la hora loca. Sin embargo, es posible que algo no se dé como se tenía pensado. Puede ser que al momento de salir al frente para dar el discurso o leer lo que preparaste el micrófono no funcione y debas hablar más fuerte que de costumbre. O que justo cuando estás fluyendo con la lectura, haya un llanto repentino de algún niño. Ser consciente de que cualquier cosa puede suceder evitará que los nervios se apoderen de ti.

Calzado cómodo

Es un dato curioso, pero que te salvará la vida, en especial si eres mujer. Elije unos zapatos que tengan un tacón cómodo, recuerda que deberás caminar hasta donde se encuentra la pareja, y no debe ser más alto del que estás acostumbrada. Menos aún que sea de una talla muy grande o muy pequeña. Si se trata de un matrimonio al aire libre, olvídate del tacón delgado como los stilettos, andar sobre el jardín o el césped puede resultar complicado, y lo que necesitas es caminar con paso firme hasta el altar.

Sé breve

No por decir más quedarás bien delante de todos. El discurso o la lectura debe ser breve y armoniosa, no gastes más minutos de los necesarios para expresar tus buenos deseos. Tampoco vayas al extremo dedicando tres líneas, de lo que se trata es de agradar. Como dice el conocido refrán “breve, pero sustancioso”. De esta manera no incomodas a los novios e invitados.

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Llega el turno para que pongas en práctica estos consejos. Respira, concéntrate en lo que tienes por decir, tómate el tiempo para leer las frases de amor con entonación y sin prisas. Eso garantizará que sea todo un éxito y que esté a la altura de la celebración.