Organizar una matrimonio trae consigo muchas responsabilidades: comprar el anillo de compromiso, definir la decoración, escoger el traje de novio y vestido de novia, concretar qué tipo de comida se va a servir durante la recepción y buscar planes de luna de miel. Para este último, si ustedes son una pareja aventura y quieren visitar varios destinos, empaquen sus maletas y recorran la costa pacífica de Estados Unidos. Un viaje que sellará más ese amor que se declararán en el altar.

¡Abróchense los cinturones!

La Ruta 1 o Pacific Coast Highway es la carretera más antigua y larga para viajar de Los Ángeles a San Francisco. Es un recorrido de más de 800 kilómetros de montañas, pequeños pueblitos y neblina. Durante todo el camino se va bordeando el océano Pacífico.

Para que el viaje sea más agradable y lo hagan según su tiempo, les recomendamos que renten un vehículo. Lo pueden alquilar en el mismo aeropuerto de Los Ángeles tan pronto aterricen.

Primera parada: Los Ángeles

A esta ciudad le pueden dedicar por lo menos dos días. Durante el primer día pueden caminar el Paseo de la Fama para que se encuentren en el piso las estrellas de sus artistas favoritos, recorrer Beverlly Hills y después visitar el letrero de Hollywood, ese que aparece al inicio de muchas películas. El lugar perfecto para verlo es desde el Observatorio Griffin, un mirador romántico al que pueden llegar al atardecer e intercambiar algunas frases de amor cortas.

Y si son fanáticos de los parques de atracciones no se pueden ir de Los Ángeles sin visitar Universal Studios, eso sí, a esta actividad deben dedicarle un día completo porque para ingresar a las atracciones, sin importar la época del año, siempre hay que hacer filas. Si, por el contrario, quieren relajarse y caminar, pueden acercarse a Santa Mónica para ver como cae el sol en el Pacífico mientras se toman una copa de vino cerca a la playa.

Segunda Parada: Santa Bárbara

Esta ciudad desborda magia. La arquitectura de estilo colonial les hará sentir que viajaron en el tiempo. Aquí no pueden dejar de caminar la calle State donde está todo el comercio de la ciudad, visitar el Palacio de Justicia y, por supuesto, disfrutar de las paradisíacas playas. Si quieren ser un poco más románticos pueden alquilar un bote para pasar un día en el mar.

Tercera parada: Slovang

Slovang es un pueblo muy pequeño que se puede recorrer en menos de una hora caminando. Lo interesante de este lugar es que fue construido por personas que llegaron de Dinamarca en el siglo XX, y parece que una parte de Europa hubiese sido trasladada a California. Aquí encontrarán los inconfundibles molinos de viento, música y comida típica danesa.  No se vayan sin degustar el característico hojaldre danés relleno de chocolate.

¡Llegó el momento de la aventura!

Pismo Beach sería la cuarta parada durante el recorrido. El mayor atractivo turístico de este lugar son los buggies para recorrer dunas de arena. Estos pequeños carros de acero cruzan las dunas bastante rápido, tanto que sienten como si volaran de una a otra. Aquí no podrán usar los vestidos de noche que empacaron para el viaje, pero sí esos tenis viejitos que son los más cómodos que tienen en el armario.

Esta ciudad está en la mitad del camino entre Los Ángeles y San Francisco, así que es una muy buena opción para pasar la noche y recargar energías.

Última parada: San Francisco

El recorrido de Pismo Beach a San Francisco es alucinante, por eso les recomendamos que en cada oportunidad que tengan de parar, solo a disfrutar del paisaje y guardar en sus memorias ese momento: ¡háganlo! No se van a arrepentir. Un escenario perfecto para compartir mensajes de amor para el esposo o para la esposa.

San Francisco merece dos o tres días, dependiendo de su disponibilidad. El estilo de vida bohemio, las casas de arquitectura victoriana y las calles ubicadas en pendientes hacen de esta ciudad uno de los destinos de luna de miel más completos.

Top tres de actividades a realizar en la ciudad

Uno: cruzar el Golden Gate Bridge, ya sea en bicicleta, carro o caminando. Dos: recorrer la ciudad en un streetcar, este es el medio de transporte más antiguo, fotogénico y económico. Tres: caminar el Fisherman’s Wharf. Esta zona está ubicada en el muelle 39 y tiene una de las actividades turísticas más populares de la ciudad: ver decenas de leones marinos tomando el sol en unas plataformas de madera frente al puerto. En el muelle también encontrarán gran cantidad de tiendas donde pueden comprar recuerdos para su familia, quienes seguro estarán esperando regalos cuando vuelvan de su viaje.

Así como enviarán las tarjetas de matrimonio a sus invitados, al regreso de su aventura, podrían hacerles llegar postales de agradecimiento con una hermosa fotografía tomada durante la luna de miel. Este sería un lindo gesto por haber hecho parte del inicio de una nueva etapa en sus vidas.