Dairo Casadiego Fotografía

Aunque toda la celebración está llena de emociones y hermoso sentimiento, la hora loca es talvez el momento más espontáneo y gracioso de una boda. Es el instante en que se deja atrás todo protocolo y se sorprende a los invitados con una explosión de sorpresas y diversión materializadas en sombreros, pitos, máscaras, accesorios coloridos y música para bailar hasta encima de las mesas.

Desde hace más de una década esta costumbre se ha generalizado hasta convertirse en una tradición infaltable que se ajusta a los estilos y los gustos de los novios. Desde decoraciones tradicionales, pasando por carnavales, chirimías y bailes folklóricos, la hora loca ofrece una infinita lista de posibilidades llenas de música, entusiasmo y color que cada pareja puede personalizar a su antojo.

Momento indicado

La intención de la hora loca es darle un impulso de energía desbordante a la celebración, convirtiéndola en una verdadera fiesta que celebra el amor, en la compañía de amigos y familiares. Aunque es más frecuente en las fiestas nocturna, las bodas de día también pueden tener su versión de su hora loca y permitir que la felicidad se desborde a plena luz del sol.

Es común planear la hora loca en la mitad de la fiesta, luego del ingreso de los novios, el brindis, la sesión de fotografías con los invitados e incluso después de abrir el baile, así los invitados ya estarán seducidos por la música y el show que hayas preparado revitalizará las energías. En los eventos de noche nuestra recomendación es hacerla luego del banquete y de un tiempo de cocteles y bebidas, si es de día también queda perfecta después de la oferta gastronómica y de tragos. Si tu celebración es tipo coctel sin un momento determinado para comida, puedes realizarla en cualquier momento luego del brindis y la apertura de la pista de baile.

Mario Cruz Fotografía

Música y sabor

La música es el componente primordial en toda la fiesta y total protagonista de tu hora loca.

La elección de la misma, depende exclusivamente del gusto de los novios y el tipo de bullicio que quieran armar. Es ideal tener en cuenta que debe ser una experiencia que anime a todos los asistentes y los haga pasar por varias fases: bailar, brincar, abrazarse, emocionarse y gritar a todo pulmón. Recuerda que quieres que sea un momento a prueba de aburridos, de disfrute sin límites y que permita olvidar cualquier estrés que los meses anteriores a la boda hayan podido causar.

Presupuestando la alegría

Al momento de la planeación, muchas parejas dudan sobre incluir o no la hora loca por el tema de presupuesto, pero la realidad es que existen opciones que se ajustan a cualquier bolsillo con un poco de creatividad.

Aunque la mayoría de las parejas prefieren tener un conjunto musical en vivo como tambores, conjunto vallenato o trompetas mexicanas, un DJ armado de una buena lista de reproducción con efectos disco causados por humo, luces laser y la infaltable bola de espejos también funciona perfecto.

Las decoraciones pueden variar entre máscaras muy elaboradas de plástico y encaje imitando las bellezas venecianas o hermosos y muy económicos antifaces de papel de colores que pueden incluso elaborar en pareja. Lo que más requiere la hora loca es actitud, música y todo el ánimo fiestero.

Benilda Ortiz

Al son que me toquen

Una de las cosas más importantes es que la hora loca refleje totalmente la personalidad y el espíritu de la pareja que acaba de declararse su amor. Por esto si los novios son amantes de alguna música, época o moda en especial, una hora loca temática es la opción apropiada. Si se conocieron en carnavales, si adoran los 60's, la salsa o tienen talentos musicales o teatrales lo mejor es explotar los gustos y diseñar un espectáculo que les permita expresar su identidad.

Que entre una batucada y los novios bailen samba, siguiendo los bailarines y luciendo boleros llamativos. Que sean expertos en una danza típica y preparen una coreografía; que realicen un performance según su personalidad, creando expectativa y haciendo una entrada triunfal o que comiencen a bailar un vals que se convierta en su canción favorita. Cualquier iniciativa es perfecta mientras los haga sentir cómodos y absolutamente felices.

Todos juntos

La hora loca es ideal para hacer que los invitados se sientan protagonistas y tomen partido en la celebración y para esto la ayuda de accesorios que les permitan caracterizarse es primordial. Sombreros, boas, pitos, corbatas, gafas divertidas e incluso pañoletas o faldas. Todo sirve para que cada uno de los familiares y amigos que los acompañan en el día más importante de su vida, asuman su papel y se diviertan como niños.

Los accesorios pueden disponerse en baúles o cajas decoradas ubicadas en lugares estratégicos del salón de recepciones, tambien puede encargarse su repartición a los meseros o esconderlos con anticipación en pequeñas bolsas bajo las mesas.

Decídete por llenar tu celebración de música, disfraces y amor que juntos harán el ambiente perfecto para que tu boda sea mágica e irrepetible.