En general, los rituales son una magnífica idea antes de realizar el intercambio de las argollas de matrimonio o de dedicarse algunas frases de amor para el momento de sus votos nupciales luciendo el traje de novio o el vestido de novia.

Seguro conocen o les suenan las opciones de la ceremonia de la rosa, la de la arena o del agua. No obstante, existe una que va ganando terreno en las bodas: el ritual de handfasting. Si su expresión fue <<¡¿qué?!>> Tranquilos, les contamos en qué consiste, de dónde proviene y cómo se efectúa.

¿De dónde surge la ceremonia handfasting?

Su origen –al parecer– proviene de las tradiciones celtas. En sus inicios se tomó como un periodo de compromiso en el que la pareja convivía durante un año y un día, pasado ese tiempo decidía si contraía nupcias o no. Era considerada una especie de “prueba matrimonial”. 

Este ritual poco a poco se propagó por Gran Bretaña. Durante la Edad Media, como las parejas no tenían la posibilidad de pasar por una tienda para comprar argollas de matrimonio en oro adoptaron esta ceremonia como una alternativa para unir sus vidas. El rito no se realizaba en un lugar concreto, sin embargo, se especula que se efectuaba en casa de la novia.

El handfasting se le asociaba a ceremonias paganas, no obstante, en la actualidad se ha incorporado como una opción original para una ceremonia civil o simbólica.

¿En qué consiste?

Se toman de las manos y estas se sujetan o atan con cordones, cintas o telas. Pero... ¿qué manos se atan? Pueden ser las derechas o izquierdas de cada uno, o ambas. No existe un protocolo estricto para hacerlo. Se acordará previamente con el oficiante.

¿Se puede personalizar este ritual?

La respuesta es un rotundo ¡sí! como el que darán al intercambiar sus argollas de matrimonio de plata. Podrán establecer cuán simple o elaborada la quieren. Si prefieren decir sus votos mientras les atan las manos, o los pronuncian y luego proceden con el ritual handfasting. Junto con la persona que la oficiará podrán definir cómo y en qué momento incorporan el ritual.

Asimismo, si tienen hijos pueden participar, dándole a cada uno una de las cintas para que las vayan colocando en sus manos, o sus padres también pueden intervenir. 

¿Cuántas cuerdas, de qué largo y en qué color?

Como cualquier ritual de este tipo es flexible. Hay libertad para elegir el color de las cuerdas, el número y su longitud. Si deciden utilizar un hilo, por ejemplo, este puede tener en cada extremo un nudo para que no se deshagan sus fibras. 

En cuanto a la longitud puede ser la misma que tengan de estatura cada uno. Aunque hay quienes lo establecen de forma estándar a unos dos o tres metros

En cuanto al número suelen ser tres, pero si prefieren imprimirle su sello personal porque quieren que representen aspectos significativos pueden adjuntar más... tienen total autonomía. Eso sí, tengan presente de que el ritual no se extienda demasiado.

Las cintas, cordones o telas que se usen pueden ir en concordancia con los colores de la decoración de salón para matrimonio, por ejemplo. 

Del mismo modo, tienen la oportunidad de elegir sus tonos favoritos o guiarse por el significado de los colores para la boda, tales como: el verde, que representa la fertilidad, la suerte y la salud; el rosado, la feminidad, la delicadeza y la unidad; el amarillo, la longevidad y la prosperidad; el blanco, la pureza, la devoción y la serenidad; el rojo, relacionado al amor, a la pasión y al vigor; el azul en sus variaciones, tranquilidad y paciencia. 

Por otra parte, la ceremonia puede ser la excusa perfecta para incorporar ese “algo azul” en la boda. 

¿Cómo se desarrolla?

El oficiante de ceremonia puede explicar a los invitados mientras ata sus manos, en qué consiste y qué simboliza para ustedes. También puede decir alguna oración o bendición corta

Por ejemplo, puede darse el caso en que, luego de que el oficiante coloque la cinta o el elemento que hayan elegido sobre sus manos proceda a hacer una pequeña introducción sobre la tradición. Mencione sus respectivos nombres y la intención de su compromiso.

Otra opción es que se efectúe al finalizar la ceremonia, donde el oficiante diga sus respectivos nombres y les recuerde el por qué de su unión y concluya diciéndole a sus familiares y amigos que a partir de ese momento quedan declarados “marido y mujer”.

 Ahora, si la anterior alternativa no les convence, pueden dejar encima de las sillas de los invitados una especie de paipáis (un detalle útil en forma de pala que puede servir como abanico) o un pequeño folleto que guarde relación con el diseño de tarjetas de invitación donde explique lo que realizarán.

Es posible que quien presida el ritual tenga ya establecida una estructura. Pueden expresarse unas frases de amor cortas antes de empezarlo, o a medida que se vaya colocando cuerda tras cuerda, intercambiar sus votos. 

Frases para el momento del ritual que los pueden inspirar

Si buscan frases de novios para incorporarlos en ese momento, les proporcionamos algunas ideas.

  • “Y tu voluntad decidirá tu destino. Te ofrezco mi mano, mi corazón y una parte de todo lo que poseo. Te pido que pases la vida a mi lado, que seas mi compañero/a sobre la tierra”. Fragmento tomado del libro Jane Eyre de Charlotte Brönte.
  • “Tú eres mi compañera/o, mi mejor amiga/o, mi corazón late por ti, y este día, el día nuestra boda te prometo esto: te prometo poner mi corazón en la palma de tus manos, te prometo entregarme”. Fragmento de la serie Anatomía de Gray. (Final de tercera temporada)
  • “Toma mi mano, siéntela. Yo te protejo de cualquier cosa”. Fragmento extraído de la película Tarzán, canción: En mi corazón vivirás. 
  • “Quiero caminar de tu mano lo que me resta de camino. Y quiero caminar de tu mano hasta que estemos muy viejitos”. Fragmento de la canción: Caminar de tu mano de Río Roma.

35mm Fotografía
35mm Fotografía

No solo a través de la decoración para matrimonio civil pueden hacer de su enlace el más especial, como lo han podido comprobar, también es posible incluyendo un rito significativo para los dos. Una vez claro el tema, podrán seguir con las tareas de planificación, por ejemplo, ¿ya pensaron dónde quieren pasar su luna de miel?