La rutina de belleza antes de la boda no solo incluye cuidar el cabello, hacer una revisión del estado de las manos o de los pies, también tu cutis necesita atención y por ello debes conocerlo ¿para qué? Pues nada como tener un rostro luminoso, cuidado e hidratado para que el maquillaje perdure y se vea impecable. Te invitamos para que revises esta información e identifiques tu tipo de piel, así con la ayuda de un profesional podrás aplicar el procedimiento más indicado para ti.

1. Piel normal

Se le llama así al tipo de piel que es más equilibrada, es decir, que es más uniforme por no ser demasiado seca o demasiado grasa. Es una piel con un aspecto más fresco y de textura suave. Al igual que las demás pieles también necesita unos cuidados, aunque aparentemente se vea bien, puedes estar afectándola sin que te des cuenta, por ejemplo, los rayos solares. Por lo que, se recomienda usar siempre bloqueador.

La rutina de cuidado debe incluir suero antioxidante, ayuda a mantener el colágeno, algunos pueden incluir un combinado con vitamina C y E. 

2. Piel grasa

Es un piel que hacer ver el cutis muy brillante, puede tener los poros más dilatados y es propensa a dar granitos y espinillas. Expertos comparten que esto puede darse debido a nivel altos de estrés, productos de maquillaje o cambios hormonales.

Entre los cuidados para esta piel como para cualquier otra, se recomienda tener una rutina tanto para la mañana como para la noche. Limpiar o lavar el rostro con un buen limpiador exfoliante, posteriormente utilizar un tónico, el cual ayuda no solo a hidratar, también a cerrar los poros. Si se cuenta con alguna necesidad que deba ser resuelta, debe ser tratada con productos específicos. Por último, utilizar una crema hidratante, eso sí, se aconseja que esté libre de aceites, por ejemplo.

3. Piel seca

Puede ser áspera, pues al no tener suficiente humectación no cuenta con buena elasticidad. Aquí existen dos tipos: muy seca, la cual puede tener un nivel de descamación y puede ser altamente sensible a la irritación y el enrojecimiento; y está la piel extremadamente seca, aunque es más frecuente en zonas como los codos, los talones y las rodillas, las cuales pueden tener grietas por su falta de hidratación.

Entre los cuidados par al piel seca se recomienda evitar lavar el rostro con agua caliente, utilizar un jabón o limpiador suave y que esté libre de perfumes, secar con cuidado el rostro y aplicar una hidratación que contengan aceites naturales como lo es el de oliva.

4. Piel mixta

Este tipo de piel combina un contenido de grasa y otras partes secas. Por lo general, se aprecia en la forma "T", es decir, la frente y línea recta hasta la nariz. Se identifica por tener una tez brillante.

El cuidado de esta piel se basa en utilizar un limpiador suave que puede ser de textura gel o líquida como loción. Después aplicar el tónico que ayuda a nutrir la piel y actúa de forma indicada en las zonas que se necesitan. Importante usar un exfoliante que no sea abrasivo, se recomienda agregar un protector solar y, luego, una crema hidratante o un suero.

5. Piel sensible

Es una piel muy delicada, que puede enrojecerse con facilidad. Su nivel de irritación puede aparecer a manera de picazón, resequedad o ardor. Aunque existen ciertos productos que puedan ayudar a estas pieles, también se aconseja aplicar cambios en el estilo de vida, por ejemplo: evitar bañarse o lavarse la cara con agua muy caliente o muy fría, que esté templada, y que no dure más de 10 minutos, si se utiliza algún jabón que este sea sin perfume y de textura suave. 

Mascarillas caseras que pueden ayudar

Mientras estás mirando una revista de moda nupcial o visitando nuestro catálogo online, puedes aprovechar para dejar actuar una mascarilla casera por un tiempo. Así, si tienes una piel seca puedes probar a hacer una preparación con miel y aguacate, en caso de no contar con este último puede ser una cucharadita de aceite de jojoba o coco, se deja actuar por 15 minutos y luego se enjuaga con agua tibia.

Las pieles grasas pueden probar mezclando un banano y gotas de limón. El primero ayuda absorber aceites de la piel y el limón limpia los poros. Para ello, tritura con un tenedor el banano en un recipiente de vidrio y luego agrega el zumo de un limón. Deja actuar mínimo 10 minutos, luego enjuaga con agua tibia.

Realiza una pausa en tus tareas de planificación y prepara esta mascarilla casera si tienes una piel normal o mixta. Mezclar sábila, azúcar morena, pepino y un chorrito de leche de almendras, se aplica sobre el rostro y se deja actuar entre 10 y 15 minutos.

Las pieles sensibles pueden sentirse refrescadas con las bondades del pepino y aceites como el de lavanda, puede hacerse un licuado de este ingrediente y miel, o aplicar directamente rodajitas sobre la cara. También puede ser un aliado humedecer una cuchara de avena en un chorrito de agua mineral y luego aplicar sobre el cutis dejándolo aproximadamente 10 o 15 minutos.

Asesoría profesional

Cualquiera que sea el tipo de piel que tengas, lo más aconsejable es que consultes con un persona profesional en dermatología para que pueda: (1) examinar tu piel en profundidad, (2) identificar si tienes algún tipo de necesidad específica y (3) recomendarte los mejores productos con los ingredientes más adecuados para tu cutis.

Evita usar los mismos tratamientos que amigos y familiares, cada piel es distinta y tiene un PH particular, puede que te funcione, pero también puede existir la posibilidad que haga un efecto contrario en la piel y agrave la situación.

Cuida de ti antes, durante y después del proceso de planificación del matrimonio, recuerda que el cuerpo es un templo y necesita de tu atención para sentirse fresco y renovado.