Claro, luego de que llega el anillo de compromiso juntos quieren gritar su amor a los cuatro vientos y esto es precisamente los que las latas atadas a la parte de atrás del carro en el que llegarán a la fiesta les ayudarán a hacer, contarle a todo el mundo lo felices que son de comenzar su nueva vida juntos. Esta divertida, ruidosa y llamativa tradición, viene desde tiempos en que debíamos espantar los espíritus. Ahora no quedan muchos rondando, pero continúa la costumbre porque al lado de otras, como que el novio no vea prometida en su vestido de novia antes de la boda, se ha construido un hermoso ambiente de magia y misticismo alrededor de la ceremonia nupcial. Les compartimos de dónde viene la costumbre de atar las latas y como pueden personalizarlas de acuerdo con la decoración para matrimonio, para que entren en medio del alegre bullicio a su vida de casados.

Solo buena energía

En la antigüedad se creía que por envidia, los malos espíritus acechaban a los recién casados con la intención de hacerles daño. Una manera muy “efectiva” de alejarlos era hacer tanto ruido como fuera posible y por esto a los coches y la caravana de los esposos, se les ataban recipientes y utensilios de metal, que sonaran estruendosamente al chocar con el suelo. La tradición además de vistosa, ha llegado hasta nuestros días poniendo un toque alegre y muy cinematográfico a la salida de los novios luego de la ceremonia. Usando cintas, listones o cuerdas en los mismos colores de los elegidos para la decoración para salón de matrimonio, se atan latas vacías a la parte de atrás del carro en el que los recién casados llegarán a su fiesta. Aunque esta tradición no se originó en Colombia, fue el séptimo arte que se ha encargado de darnos muchos referentes en las películas románticas en especial del cine estadounidense, que han hecho que muchas parejas se decidan a colgar las latas y gritarle su amor al mundo.

Los novios o sus amigos

En muchas ocasiones, en especial en nuestro país, no son los novios los que preparan el carro, sino sus amigos los que aprovechan el tiempo de la ceremonia para preparar el carro y sorprender a la feliz pareja a la salida de su intercambio de argollas de matrimonio. Esta es una iniciativa comúnmente liderada por el padrino, en la que los amigos más cercanos participan, creando un momento especial y muy divertido a los recién casados. Puede existir la posibilidad, de hablar con el proveedor de carros de novios para añadir esta peculiar iniciativa.

Personalizando sus latas

Si no quieren dejar al azar esta costumbre y prefieren asegurarse de que su carro se vista con todas las de la ley, existen muchas opciones para ubicar las latas de una forma muy original siguiendo la línea de decoración de matrimonios sencillos o más elaborada, que hayas elegido. Por ejemplo, el arreglo más tradicional es usar latas de cerveza y gaseosas vacías y atarlas por medio de fique, pero si desean algo mucho más vistoso y elegante opten por pintar todas las latas de su color favorito e incluir letreros con frases de amor cortas, de los cuales se desprendan las cintas que sostendrán las latas. De igual forma pueden también decorar la parte de atrás de carro con una línea de flores, de las mismas usadas en los arreglos florales para boda, y usar cintas de tela de colores para atar las latas. Si definitivamente quieren que todos se enteren de su gozo, remplacen las latas de bebidas por tarros de conservas o pinturas de mayor tamaño.

Anímense a crear un diseño que refleje su personalidad en el carro que los conducirá a su nueva etapa. Exploren frases de amor que reemplacen el clásico “recién casados” y dejen que el sonido de las latas los conduzca, al final de la fiesta, rumbo a su luna de miel.