Elizabeth Carvajal & Alejo Mejía

En una boda cada detalle está pensado para que este día sea el más especial para los novios, sin dejar de lado la ilusión de los planes de luna de miel. También hay elementos que requieren mucha atención como la decoración para el matrimonio o encontrar el escote y el corte perfecto del vestido de la novia. Además de esto, hay otras opciones que crean toda una experiencia inolvidable, como la ceremonia de la luz. Esta pone de manifiesto la ilusión, la felicidad y el amor de dos personas que iniciarán un proyecto común y extiende todas estas sensaciones a los invitados, familiares y amigos.

¿Qué representa?

Esta es una tradición que representa el compromiso de la pareja, el cual ha dado inicio desde la entrega del anillo de compromiso y da anuncio a la vida que emprenderán, creando una experiencia íntima, auténtica y muy romántica. Los seres humanos somos simbólicos por naturaleza y esta ceremonia demuestra el vínculo entre dos personas que pasarán a conformar una sola, dando inicio a una nueva etapa. En la antigüedad y en la mitología la luz ha sido considerada como algo poderoso y transformador, ya que el fuego representa la pasión y la pureza; en este tipo de rito la llama promueve el cambio y bendice la unión. La luz es energía que permite crear una experiencia mágica que enaltece el amor de los novios, el sentimiento más bonito y nuestro motor vital por excelencia.

Héctor Parra

¿Qué se necesita para realizarla?

El ritual no exige una norma o estética específica, no importa si es un matrimonio campestre o de carácter más formal. Tampoco si es una boda pequeña, grande, por la iglesia o un matrimonio al aire libre. De ahí que no se requiere mucho para hacerla, solo deben tener dos velas iguales, una para tu futuro esposo y otra para ti, una tercera más grande que será encendida al mismo tiempo por los dos. El color más popular para las velas es el blanco. La vela de la unión puede tener algún tipo de decoración o inscripción para personalizarla y así hacer que se distinga. En algunas ocasiones quien dirige la ceremonia puede hacer una breve introducción del ritual para contextualizar a los asistentes y el momento puede ser ambientado con música.

¿Cómo se efectua?

Después de recitar los votos, unas frases de novios y de haber intercambiado las argollas de matrimonio, el novio y la novia deben sostener su vela personal como dos individuos que aceptan unirse a través del matrimonio. Cada vela se encuentra encendida separadamente para que, al mismo tiempo, se acerquen a prender la vela mayor que representa esta nueva unión, la cual se encuentra ubicada en la mitad. La luz de cada vela es una promesa y representa la esperanza de dos personas que harán la labor para mantenerla viva a través del esfuerzo, amor y comprensión del uno por el otro para toda la eternidad. Esto demuestra que a través del trabajo en equipo y con mucha dedicación ambos pueden alcanzar cualquier propósito, deseo o meta.

¿Cuál es la duración de la ceremonia de la luz?

El ritual no toma mucho tiempo, depende si los novios desean agregar algún mensaje o una frase de amor corta. Este puede extenderse un poco si los novios incluyen a sus padres en el momento de prender sus velas individuales, lo que aporta un detalle de bienvenida y de unión familiar.

¿Cuándo o en qué momento se puede hacer?

La ceremonia de la luz se lleva a cabo después de los votos, pero nunca sobra expresar por medio de la palabra toda la emotividad del momento. Los esposos suelen guardan la vela de la unión como recuerdo de su boda y en muchas ocasiones la incluyen al celebrar sus aniversarios o en el día del amor y la amistad.

¿Cómo te ha parecido este tipo de propuesta? Esta ceremonia aplica a cualquier estilo y lugar, no importa el ambiente o si escogen una decoración de matrimonio sencilla. La gran ventaja es su versatilidad. Tampoco pasa nada si es un matrimonio civil, religioso o simbólico. Las frases de amor, el sentimiento y la alegría de este gran momento no cambian, independientemente del formato o el protocolo que usen. Este bonito ritual se puede adaptar a las necesidades y gustos de los dos, porque al final del día lo más importante es celebrar la unión.