Su historia de amor comenzó hace años cuando Mario viajó a China y conocío a Lee en la universidad, quedaron prendados el uno del otro y quisieron comprobar si es cierto eso que dicen de "el amor no tiene fronteras". Después de radicarse en Colombia, decidieron dar un paso más y celebrar un matrimonio lleno de magia, al igual que su relación, en la Hacienda Montecano.

Diana Malagón fue la fotógrafa y testigo del amor de los novios hecho eterno en las imágenes que logró capturar. Con esta experiencia se demostró que los sentimientos hablan más fuerte que las palabras. Lee, la novia, solamente habla mandarín, así que fue muy poco lo que pudo verbalizarse durante las sesiones de fotos, pero ese no fue impedimento para que Diana pudiera acompañar a esta pareja en un día tan especial.

El matrimonio se celebró en nuestro país, así que la mayoría de los invitados fueron colombianos, personas a las que la novia siempre saludó con una cálida y pacífica sonrisa que comunicaba más que cualquier palabra.

Mario y Lee pudieron disfrutar de una sesión first look antes de la ceremonia, un íntimo encuentro de los novios del que la cámara de Diana fue testigo logrando unas fotografías que demuestran el gran amor que tienen el uno por el otro. Mario era el más nervioso, deseando ver a Lee con su hermoso vestido blanco, su mirada al verla por primera vez fue de puro amor.

La entrada a la ceremonia fue de ensueño, con una alfombra de pétalos que lucían en degradado y el camino al altar enmarcado por velas en diferentes alturas. El telón de fondo para que Mario y Lee dieran el "Sí" fue cubierto por cientos de bombillos y velas en una romántica decoración.

La temática elegida fue el clásico cuento Alicia en el País de las maravillas, así que elementos como conejos, cartas de póker y una barra de dulces, estuvieron presentes en la recepción. La decoración de estilo rústico con estas sutiles alusiones al clásico cuento, estubo a cargo de los organizadores Salta la Liebre, que demostraron que se puede contar con ellos a la hora de hacer realidad la temática soñada por los novios.

Diana resaltó la sencillez y el entusiasmo de los novios en cada una de sus fotografías. Logró que Mario y Lee se sintieran cómodos al expresar su amor en la sesión previa a la boda y en la que se realizó después de la ceremonia.

Aunque el clima no fue el mejor aliado para iniciar las tomas, finalmente un cielo despejado les sirvió de telón en este día inolvidable.