Para todas las parejas próximas a casarse, el regalo más importante es que sus familiares y amigos los acompañen en esta fecha tan especial, pero como cada vez es más común que los novios lleguen al matrimonio ya con una vida juntos, el efectivo se convierte en la mejor manera de agasajarlos en especial si la tarjeta de matrimonio indica lluvia de sobres. Este dinero seguro les ayudará a complementar el ajuar de su nuevo hogar o cubrir algunos de los gastos como la decoración para matrimonio, en los que han incurrido para lograr que la suya sea una boda maravillosa.

Aunque la decisión de cuánto regalar dependen de cada invitado según sus posibilidades económicas, existen algunas normas de protocolo que ayudan a tener una guía y agradecer la invitación a la pareja, no solo luciendo un vestido de fiesta acorde con el código de vestuario, sino dando un detalle en efectivo que seguro será muy bien recibido.

Según el protocolo

Si bien las parejas, en su gran mayoría, no tienen la intención de financiar su celebración cuando incluyen en la tarjeta de invitación la sugerencia de lluvia de sobres, el protocolo nupcial establece que el monto a regalar debe “subsanar” el presupuesto que los novios han pagado por invitado. Aunque este valor no se puede establecerse con exactitud, puedes tener en cuenta la hora, las bodas en la noche son más costosas que en la mañana, el lugar y el código de vestuario si te pidieron que lucieras un vestido de cóctel corto o si es una fiesta de etiqueta negra. En Colombia este valor puede oscilar entre los $60.000 y los $150.000 aproximadamente dependiendo de las consideraciones anteriores.

Por supuesto tratándose de un regalo, en ningún caso los valores mencionados son una obligación, simplemente constituyen una guía dada por los expertos en el tema.

Cercanía y parentesco

Otro de los factores que permiten definir el monto a regalar es la familiaridad que tengamos con los novios. Es lógico que mientras más cercanía se tenga el monto debe ser mayor y si es un compañero de trabajo o un conocido con el que cumplimos un compromiso social, el sobre puede ser de menor cuantía. En general la costumbre es regalar una cifra redonda, en Colombia usualmente en múltiplos de $50.000 aproximadamente.

Solteros o con la familia

Muchos expertos en protocolo y recepciones nupciales coinciden en que el valor para responder a la lluvia de sobres sugerida en especial en las tarjetas de matrimonio modernas debe estar relacionado con el número de personas con el que irás a la boda.

En especial creen que establecer un valor por cada uno permitirá llegar a una cifra adecuada, es decir, si vas solo puede ser un valor en un único billete, o si la invitación es extensiva a la esposa e hijos, debe ponerse una suma mayor simbolizando que cada uno aportó. Como mencionamos anteriormente, en Colombia de manera implícita está establecido un valor inicial de $50.000 y puede adicionarse $20.000, 30.000 o 50.000 aproximadamente por cada persona del grupo familiar.

Es válido preguntar...

Si la pareja pertenece a tu núcleo familiar o al grupo de amigos más cercano, seguramente has tenido la confianza de preguntar detalles sobre el matrimonio u ofrecer tu ayuda para labores varias como recoger los centros de mesa para boda. De igual manera puedes preguntar a los padres de los novios o la pareja directamente cuanto creen que es el valor adecuado para regalar. Seguramente te darán una guía de mucha ayuda.

Ajustándose a tu presupuesto

Por supuesto, todos los puntos anteriores ofrecen orientación acerca de los valores socialmente establecidos para esta situación. Pero teniendo en cuenta que como invitados además se debe incurrir en el gasto del vestido elegante de fiesta, las despedidas de solteros y demás, el valor a regalar debe ajustarse a las posibilidades económicas de cada uno dependiendo de su ocupación laboral y nivel de vida, que seguramente la pareja conoce también.

Es importante no olvidar que, por encima del dinero, lo valioso para los novios es contar con las frases de amor y la compañía de sus seres queridos y poder hacer realidad el día que soñaron desde la entrega del anillo, compartiendo con los familiares y amistades que están más cercanos a su corazón.