Mauricio y Alejandra son nacidos en Armenia, Quindío, y se conocieron en el colegio hace más de 15 años. Después de llevar tres años y medio de noviazgo decidieron unir sus vidas en una sola. Mauricio se define como un hombre servicial, estudioso y respetuoso, amante de la naturaleza. Alejandra como una mujer emocional, sensible ante las injusticias y se declara amante de la escritura. Conozcamos la historia y los detalles de este matrimonio real lleno de sencillez y encanto.

El romanticismo del Golfo de Nápoles

Se comprometieron en la encantadora ciudad de Nápoles, al sur de Italia, mientras disfrutaban juntos de su viaje de vacaciones. La propuesta de matrimonio fue en un muelle, con el mar como testigo. “Fue algo tranquilo y sencillo, mientras conversábamos”, explican.

Para esta pareja lo más especial de su vínculo es que, sin importar si viven experiencias buenas o malas, esto hace que su relación se fortalezca y se siga construyendo cada día, y más ahora que decidieron unir sus vidas en el lazo del matrimonio.

El día B…

Mauricio y Alejandra realizaron su matrimonio al aire libre en una finca en el municipio de la Tebaida en Armenia, Quindío. Eligieron este lugar porque deseaban llevar a cabo su ceremonia y fiesta bajo un gran árbol como una ceiba o samán, y este emplazamiento se los ofrecía. Además, por ser un sitio tranquilo e íntimo, tal como lo deseaban para su enlace.

Para ellos su matrimonio fue muy especial, desde la ayuda que muchos de sus invitados les brindaron hasta la gracia divina del clima, pues recuerdan como anécdota que, al querer realizar la ceremonia y fiesta en exterior, no consideraron la idea de incluir alguna carpa para resguardar a los invitados en caso de una posible lluvia. Para su sorpresa “la noche anterior a la celebración llovió durante doce horas, y la mañana de la fiesta parecía no escampar”, aseguran. Gestionaron la posibilidad de incluir alguna carpa y alguien les ofreció una solución, sin embargo, al llegar a la finca, el clima cambió por completo, como si los planetas se hubiesen alineado para que Mauricio y Alejandra pudieran llevar a cabo su celebración como lo anhelaban. El cielo se despejó y el sol brilló para ellos y quienes les acompañaban.

Los detalles cautivadores

Y es que los detalles de esta boda enamoran. Aun tratándose de una decoración de matrimonio sencilla, se aprecian elementos exquisitos en ellos. Mesas con estilo rústico, las sillas de los novios sin ornamentación adicional, más que con la belleza de la madera y ramas de eucalipto atadas en el espaldar, y para la ubicación del oficiante de ceremonia una antigua, pero bien cuidada y remodelada, mesa de coser.

Los centros de mesa para bodas, se trataron de recipientes en tono bronce con rosas blancas, ramas de eucalipto y toques con paniculata. Para su íntimo banquete, una torta semi naked cake igualmente acompañada por flores y puesta sobre un retablo de madera, que concluyen una decoración limpia, sencilla y llena de calidez.

El estilismo de los novios

Alejandra lucía hermosa con un vestido de novia largo, y de hombros caídos, escoltada por un ramo de novia de flores y plantas silvestres, las mismas de la decoración del enlace. Para su peinado de novia, eligió uno discreto, una pony tail baja con flequillos sueltos a los costados de su rostro. Sus accesorios combinaban de manera estupenda; aretes maxi con toques rojos, para sus zapatos, unas sandalias tono bordó de tacón ancho y finalmente, el must de su look un sombrero que utilizó después de la ceremonia y para su sesión de fotos de postboda. Mauricio, lució un traje clásico en un tono oscuro, una camisa blanca y un corbatín a juego.  

Lo más emotivo

Sin lugar a dudas, para esta pareja uno de los actos más significativos de este encuentro tan romántico, fue el discurso que les regalaron sus padres. Asimismo, la ceremonia simbólica del fuego. Donde Mauricio y Alejandra encendieron sus respectivas velas para luego encender juntos la vela que simbolizaba que a partir de ese momento serían uno solo.

Por último, esta pareja de enamorados regala a quienes están próximos a dar este gran paso tres consejos útiles: tranquilidad, en la medida de lo posible invitar a pocas personas si lo que se quiere es una celebración muy íntima, y contar con toda la familia en la organización.

Un recuerdo para toda la vida

Gracias al profesionalismo de Loor Fotografía se lograron unas tomas preciosas que capturaron la esencia de la pareja. Un reportaje también enfocado al detalle y espontaneidad de los novios, sin olvidar el tradicionalismo de la fotografía para bodas. Conoce la historia de amor contada a través del lente de Juan David Marín y Viviana Suaza.