En medio de las majestuosas playas del parque Tayrona y rodeados por la exuberante naturaleza que ofrece la selva de la Sierra Nevada de Santa Marta, Malu y Pacho decidieron unir sus vidas para siempre rodeados de amigos y familiares, que viajaron desde Bogotá y Bucaramanga vestidos de blanco para acompañarlos a dar inicio a la aventura más maravillosa de sus vidas. 

La historia de amor de esta pareja sobrevivió el tiempo y la distancia y durante 12 años fue construyéndose en medio de encuentros casuales, mensajes de texto, salidas esporádicas hasta que se decidieron y comenzaron una bellísima relación que se ha fortalecido en los viajes, las experiencias y la personalidad de cada uno. Como ellos mismos dicen “Francisco es especial, romántico y el racional de la relación”, Malu en cambio además de tierna y leal, es: “La parte emocional de la relación”.

En las nubes

Luego de 3 años de novios, esta pareja aventurera y de espíritu expedicionario, planeó un viaje en los días de Semana Santa, para visitar y recorrer juntos Madrid. Durante los días previos incluyeron Segovia como un segundo destino. Luego de un par de días en la capital española, llegó el momento de continuar a Segovia, por esto embarcaron en un carro de madrugada y se fueron disfrutando del paisaje de la carretera, tomando un desvío que los guió hacia una bella catedral iluminada y un globo que Pacho había preparado para un vuelo sorpresa para Malu. Y así sobrevolando Segovia y cerca de las nubes este le manifestó su deseo de “cumplirle todos sus sueños el resto de su vida” y le entregó el anillo que sellaría esta promesa.

La selva y la playa

La pareja eligió sin ninguna duda que las arenas y la belleza natural del parque Tayrona que serían testigo  indiscutible de su unión, pues este había sido el destino de su primer viaje. La playa, el mar, sirvieron de marco para ver entrara a la novia que del brazo de su madre caminó sobre un sendero de siemprevivas fucsias, luciendo un bellísimo modelo de Pronovias con escote drapeado y bordados en brillantes plateados, aderezado con una corona de flores naturales. El novio la esperaba también vestido de blanco haciendo juego perfecto con el amor de su vida y acompañado por todos los invitados con camisas del mismo color, que contrastaron de manera mágica con la liberación de mariposas de mil colores al final de la ceremonia. 

Los hermosos parajes del hotel Playa Koralia, el verde de la selva, la ensenada y la luz del atardecer fueron el escenario perfecto para dar vida a la fiesta en medio de música costeña, fogata en la playa y una hora loca llena del color y los ritmos del caribe, permitiendo a todos los invitados compartir la alegría, vistiendo coronas de flores, máscaras, sombreros y bailando al ritmo de los tambores del litoral,  iluminados con las luz de las antorchas y llenos de júbilo como lo evidencian las extraordinarias fotos captadas por Dairo Casadiego.

La felicidad de esta pareja siguió prefiriendo los escenarios al lado del mar y por esto su luna miel los llevó a descubrir las paradisíacas arenas de Hawai, visitando la isla de Maui y Oahu (Honolulu).

De la mano de Malu y Pacho, descubrimos nuevamente que la fuerza del amor supera cualquier obstáculo y que no hay nada como el asombroso contraste entre selva y océano para demostrarlo.