Elsy es nacida en Rioacha; Edgard, en Santa Marta. Ambas ciudades enclavadas a orillas del Mar Caribe colombiano, que suele ser destino de luna de miel para muchas parejas alrededor del mundo. Esta vez, desde la entrega del anillo de compromiso, este punto se convirtió en testigo de la historia de amor entre dos costeños amantes de su mágica y colorida alegría, involucrándola en cada recuerdo, incluso hasta su luna de miel.

Un encuentro casual

¿Alguna vez has escuchado la frase: hoy pude ser tu día? Los tips de belleza aconsejan arreglarse todos los días como si tuvieras la cita de tu vida, incluso si vas a trabajar. Eso no quiere decir que debas llevar un peinado de novia con velo cada vez que vayas a salir, pero nunca sabes a quién conocerás. Pues bien, ese día común laboral del año 2005, Elsy tal vez no se le ocurrió conocer a su romántico futuro esposo; y Edgard, a la mujer de sus sueños.

Elsy se levantó y se arregló para ir a trabajar como siempre. Edgard sólo pensaba consultar algunos datos técnicos en aquel departamento de relaciones internacionales. Elsy, creyó que era otro de los visitantes de su jefe a quien atendió con el carisma que la identifica. Y Edgard, no pudo evitar ser cautivado por la hermosa sonrisa con la que Elsy lo recibió.

Desde ese día, la amistad entre estos costeños comenzó a construirse, con algunas frases de amor cortas pero sutiles; todo para no exponerse demasiado o tal vez porque aún no querían reconocerlo. Ambos se querían y les gustaba compartir momentos juntos. Fueron 10 años más tarde, conociéndose y descubriendo el amor de una forma como nunca antes se lo imaginaban, cuando por fin Edgard decide confesarle su amor a la mujer que se convirtió en su milagro.

Arbolito lindo de navidad ¿qué me vas a dar?

Sí. Con un regalo de navidad fue que Edgard decidió pronunciar esa frase de novio que muchas mujeres anhelamos escuchar o tal vez uno de los momentos más románticos que siempre vamos a recordar: “Amor, ¿te quieres casar conmigo?”.

Y no con una envoltura común. La argolla de matrimonio la había puesto dentro de una mochila de Arawak. Ya te imaginas qué cara puso Elsy al ver la mochila como regalo en aquella fiesta decembrina, y cómo cambió cuando, con su mano esculcando, lo encontró.

En aquel entonces sólo llevaban 11 meses y 22 días de relación formal de novios. Puede parecer poco tiempo, pero cuando se trata de un amigo de tantos años, el mismo que se convirtió luego en el amante de sus días y ahora es quien quiere ser el compañero de largos caminos hasta que la muerte los separe, la cosa cambia. Por eso, Elsy sólo pudo decir un firme “¡Sí, acepto!” ante la propuesta de Edgard aquel 25 de diciembre.

Las tres etapas de la boda

Para Edgard y Elsy, esta es la mejor forma como se debe vivir este momento. Y así lo hicieron...

  • Planearla

Además de tener el apoyo incondicional de tu pareja para tomar decisiones, la ayuda profesional en la elección de cada decoración y arreglo de bodas florales para boda, es siempre bienvenida. A través de los detalles se logró plasmar la magia, impacto y alegría con la que siempre habían anhelado tener para un momento tan especial.

Aquel traje de color azul noche con un toque de color rosa de la decoración, hizo que Edgard se sintiera un hombre especial, elegante y a gusto para vivir ese feliz momento. Y Elsy… a pesar de los catálogos de vestidos de novia que muy seguramente vio, ella siempre soñó con uno de corte de sirena. Gracias la valiosa asesoría en decoración para matrimonio, aquel vestido tuvo el máxime de su perfección con la escogencia de encajes, perlas, ese elegante peinado recogido y demás accesorios que decoraron su tocado; todo para que Elsy se sintiera tan radiante y sexy como ella siempre es.

Su boda fue en la Iglesia de la Eucaristía en Santa Marta, escogida por la belleza arquitectónica, entre los acabados de madera y sus muros blancos, que dieron un ambiente cálido y acogedor propicio para una excelente decoración. La ceremonia se llevó a cabo en el Salón de Eventos de Atlántis de la misma ciudad, con un magnífico banquete, acompañado de un especial rincón de fotos.

  • Vivirla

Cada momento fue inolvidable. Desde antes con los preparativos, hasta la ceremonia. La pareja asegura que, a pesar de haber sido la primera vez que ambos posaban para un estudio fotográfico, la creatividad y diversión que el equipo de Vstige, invirtió en cada instante, les dieron más tranquilidad y sonrisas, incluso en los momentos de tensión de la preboda.

Uno de los momentos más graciosos para Edgard y Elsy, fue la hora loca. La novia no se esperaba que la bailarina se lanzara sobre el novio… ¿y quién sí? Era inevitable no dejar que las risas se apoderaran de sus rostros.

Durante la boda, Edgard y Elsy siempre recordarán ese primer baile como esposos, cuando sonó, para sorpresa del novio, “Cuando te veo” de Choquibtown. Mientras ellos bailaban abrazados, contoneándose lentamente al son de la canción, todos los asistentes lograron sentir que esta canción expresaba todo el amor que los uniría desde ahora y en adelante.

  • Recordarla

Una imagen vale más que mil palabras, pero estas imágenes hablan por sí solas. Gracias al fantástico trabajo visual de Vstige, quienes lograron plasmar todo el amor que se tienen el uno al otro, ahora, cada vez que le den un vistazo al álbum de fotos de recuerdo, sentirán lo que nosotros podemos evidenciar para revivir ese momento.

Lograr capturar la magia y alegría caribeña de esta enamorada pareja, se debe también al secreto que Dhiego Romero Macias descubrió en sus 7 años de experiencia en el reportaje fotógrafo: “Tratar cada detalle con total empeño y dedicación como si fuera la primera vez”. Y el resultado: maravillosas fotos de ensueño.

Ya sea por cosas del destino, casualidad o coincidencia, al final la vida te brindará sólo felicidad si inviertes tu esencia en cada momento que vives. Así que podrías preguntarte, ¿Cuál es tu esencia? La de Edgard y Elsy es la mágica y colorida alegría caribeña, y mira que bien lo reflejan. Su esencia está relacionada en cada momento de su boda, incluso hasta el final de su historia cuando deciden, por luna de miel, irse de vacaciones a San Andrés, ubicada también en el Mar Caribe. Cómo no concluir esta historia de ensueño con la frase de amor “…y vivieron felices para siempre”.