Nacieron entre 1980 y 1999, no quieren envejecer y hacen todo lo posible por demostrarlo en sus actitudes, formas de vestir y de ganarse la vida. Le apuestan a viajar, llenarse de experiencias, a cuidar del medio ambiente y salirse de lo convencional. ¿Hasta aquí te sientes identificado?

No quieren poseer muchas cosas materiales, pero estudiar y tener conocimiento profundo sobre temas específicos les apasiona, endeudarse no cabe en la cabeza de esta generación. Y aunque siguen las ganas de casarse, sus matrimonios hoy son excusa para que una abuela se escandalice.

Ellos dos

El tema de las tarjetas de invitaciones, el color, la hora, el día, la música, la decoración y la lista de invitados es problema únicamente de los dos. En pareja deciden todo y no permiten que padres o familiares se inmiscuyan en sus decisiones entorno al matrimonio.

¿Protocolos, qué es eso?

Son el anti-protocolo. Nada de lo que se ha usado por cientos de años ellos querrán hacerlo. La novia podrá llegar en bici, el novio en patineta o un auto móvil eléctrico, los pajecitos pueden ser sus propias mascotas y las argollas seguro tendrán diseños y materiales no convencionales.

El primer baile tal vez no lo hagan, no partirán el ponqué de bodas con un cuchillo y puede que usen algún otro instrumento y la luna de miel sea un plan de mochilear para recorrer alguna parte del mundo, sin reservas ni hoteles lujosos.

Una pausa con las princesas

Las novias de esta generación se caracterizan por vestidos frescos, llenos de movimiento, un poco sexys, pero ante todo muy cómodos. Zapatos de tendencias por diseñadores de autor, tenis, accesorios irreverentes y peinados descomplicados que les permita bailar y gozar hasta el último minuto de su fiesta.

Sin etiquetas para ellos

Los novios podrán jugar con tirantes, sombreros, tenis en vez de zapatos de material, texturas en su traje, color y corbatines para que su look transmita de principio a fin su personalidad.

Un menú fuera de lo común

En un matrimonio de Millenials encontrarás propuestas como sushi, comida vegana, libre de gluten o súper fit. Atrás quedaron los platos compuestos por proteína, carbohidratos y ensalada, en cambio un festival de cervezas extranjeras o artesanales, un food truck con comidas rápidas o un candy bar libre de azúcar encontrarás en sus bodas. En la variedad estará el placer para estas parejas.

Decoración DIY

Muchas cosas de la decoración serán hechas con sus manos bajo el mantra do it yourself. Una decoración sencilla y muy personal de los novios, siempre cuidando los pequeños detalles, desde el save the date hasta los detalles para los invitados. Intentan siempre emplear materiales reciclados y ser lo más ecológicos posible con su decoración.

El hashtag es un ítem dentro de la planificación

Ellos eligen el hashtag o numeral que deben usar los asistentes para subir fotos a las redes sociales del gran día, la planificación y actividades entorno a su matrimonio. Ellos adoran las redes sociales y su matrimonio debe quedar registrado con un #.

Provecho de las nuevas tecnologías

Sí. Prefieren utilizar aplicaciones que faciliten las cosas y más cuando se trata de su matrimonio. 

La música, religión

No hay nada que quiera más un Millenial que su play list. La música es determinante en sus vidas y cada canción que suene durante la fiesta no será al azar. No te sorprendas y escuchas algo raro o que la novia se pare en la tarima a cantar algo con sonidos hípster.

¡Banquete no, fiesta sí!

La palabra banquete para un Millenial no existe, pero la palabra fiesta la tienen en su cabeza muy posicionada y cualquier lugar será digno para celebrar una fiesta. No importa si es la terraza de una casa, una finca, un salón, una biblioteca.

Solo permitirán que amigos y familiares cercanos asistan a la fiesta e independientemente de que sean cientos de familiares o una fiesta íntima, no permitirán que asistan personas extrañas a su entorno como el socio de su padre o la prima con la que nunca se hablan. A la fiesta asisten los que ellos quieren y punto.