La nueva normalidad ha llegado con la posibilidad de retomar planes que estaban suspendidos, pero también ha traído la incertidumbre de un panorama que está en constante cambio y que de repente podría traer circunstancias inesperadas. Pero si a esto se le suma todo el detalle y la atención que amerita la planeación de una boda, y ahora además teniendo en cuenta protocolos de bioseguridad que deben incluirse en ella, entonces es muy posible que ambos, estén en riesgo de sufrir algunos síndromes de estrés prematrimonial.

Es por esto que, pensando en lo que pueden llegar a sentir en este momento, consultamos a la psicóloga Paola A. Castaño Castrillón de la Universidad Cooperativa de Colombia, quien nos entregó algunas recomendaciones que pueden seguir para no perder la cabeza ante una situación de este tipo.

1. Matrimonio.com.co (M): ¿Qué sensaciones y emociones podrían experimentar los novios en los días previos al matrimonio?

Psicóloga (P): Las sensaciones y emociones más comunes que se pueden percibir antes del matrimonio son: temor, alegría, ansiedad, incertidumbre, estrés, euforia, tensión, entre otras. Todas resultan de diferentes variantes, que se basan en el desconocimiento del futuro, la pérdida de libertad o el temor a asumir un nuevo rol dentro de la relación sin cumplir con las expectativas que tienen.

Recomendación para combatir las emociones negativas: Cada persona puede brindarle un significado positivo o negativo a la situación desde su propia percepción y con base a la dinámica de la pareja. La invitación es a ver el lado positivo de esta nueva etapa, recordando que ahora compartirán su vida con un cómplice, una persona que estará ahí para ayudar a cumplir sueños, para disfrutar cada momento de una mejor forma. Manténgase unidos y positivos como pareja, brindando siempre a la otra persona la seguridad y confianza que quisieran recibir.

2. (M): ¿Cuáles son los 6 principales síntomas o síndromes que podrían experimentar y cómo aconseja que se maneje o controle cada uno?

(P): Los principales síntomas que se pueden experimentar se basan en:

1. Miedos irracionales. Como dice su nombre, es un temor que no es real, que es creado de experiencias pasadas con estímulos diferentes en el presente, que causaron cierta incapacidad de enfrentar la situación y darle una solución. Ante esta situación, es necesario que la persona identifique, cuáles son realmente sus miedos y cómo puede afrontarlos. Este síndrome puede presentarse, por ejemplo, durante la organización del evento, temiendo a que no sea posible cumplir con todo lo que se tiene planeado, o que las cosas no se ejecuten como siempre lo han soñado. Para evitar caer en este y otros temores de lo que tiene que ver con la organización de la boda, es clave mantenerse tranquilos y organizar oportunamente cada detalle, pidiendo ayuda a la pareja, familiares o proveedores, si es necesario.

Una buena forma de hacerlo de forma organizada es a través de la Agenda de Tareas, una herramienta que podrás administrar fácilmente desde tu celular.

2. Inseguridad hacia la pareja. La decisión que conlleva al compromiso es un recorrido de experiencias y en cierto modo de idealización del otro. Es importante, que utilicen el diálogo como una herramienta de comunicación donde expresen miedos, deseos, expectativas y gustos; ya que el matrimonio, no es un espacio solo para resolver conflictos de pareja, es una nueva etapa que puede convertirse en múltiples oportunidades de gozo y aprendizaje, si así lo deciden. Aprendan a expresarse con amor, sinceridad y lealtad, pero sobre todo, usando las palabras correctas: siempre amables y basadas en la comprensión del otro.

3. Inestabilidad emocional. Se refiere a emociones que no son definidas adecuadamente, pueden resultar siendo positivas o negativas. Es necesario tener presente que las emociones siempre aparecerán en cualquier situación de nuestras vidas; aunque, existen técnicas que pueden ayudar en un buen manejo del autocontrol emocional, como las técnicas de relajación a través del manejo de la respiración.

4. Baja tolerancia a la frustración. Al ser un día especial, se quiere tener cierto control sobre todos los detalles, pero cuando sucede un imprevisto, las emociones negativas empiezan a fluir. Mi consejo, es tomarse un espacio para respirar, tranquilizarse y pensar, cuál es la verdadera razón del compromiso. Recuerden que más allá de cualquier protocolo, espacio soñado o circunstancia deseada, lo que debe primar es el amor, la unión y la razón por la cual han decidido unir sus vidas como un gran equipo. Lo demás debe venir por añadidura.

5. Sensación de fracaso y miedo al día previo. Es muy similar al concepto de miedos irracionales, pero a ello se suma la baja autoestima y la sensación de incapacidad de realizar sus proyectos. La aceptación de quien soy y qué puedo lograr hacer, genera un cambio interno; la autoestima no viene de afuera, es un sentimiento de temor al reconocerse como alguien importante. Para trabajar en este síndrome, la técnica del espejo permite reconocer todos aspectos positivos de sí mismos. Esta técnica consiste básicamente en dedicar unos minutos frente al espejo para reconocer, principalmente, las características positivas que tiene esa persona que ves en el espejo (tú).

6. Síndrome posboda. Después de haber dedicado horas, días y meses a la planeación y organización de lo que sería la gran celebración de matrimonio, se encuentran con que ya todo ha pasado y pueden experimentar una repentina nostalgia frente a lo que sucedió, sintiendo incluso que no se cumplieron las expectativas durante la reunión, rechazando el regreso a la normalidad, y hasta llegando a una negación a afrontar la nueva realidad en pareja. Para afrontar este síndrome es clave abrazar esta nueva realidad con amor, alegría y entusiasmo. Además aceptar los imprevistos no tan buenos que hayan surgido, recordando siempre que dieron lo mejor de sí para que todo saliera perfecto.

3. (M): Un mensaje para quienes se encuentran atravesando un momento como este, pero además se enfrentan a la incertidumbre que genera la planeación de una boda durante tiempos de coronavirus.

(P): Es muy importante que tengan muy presente que las relaciones de pareja son dinámicas y los canales de comunicación son esenciales en esta nueva etapa de sus vidas. La construcción de la relación se arraiga, no en las creencias comunes, sino esa singularidad que cada uno pueda aportar a la relación y que hace especial ese vínculo. El amor, no es solo un sentir, es la construcción de nuevos proyectos, expectativas, experiencias y significados. Además, recuerden que las emociones son una respuesta a la situación estresante, a la incertidumbre de la época que estamos viviendo y a toda la novedad que esto trae para la relación.

Es importante darle lugar a las emociones y dejarlas fluir siempre que sean positivas, pero en el caso de aquellas que pueden ser negativas, es fundamental mantener el control y la calma, para evitar que la situación se vuelva tensa y se visualice como aversiva, para eso la comunicación y el apoyo mutuo, deben ser sus mejores aliados.

¡Al mal tiempo buena cara! Si están pasando por una situación complicada, no olviden que son emociones pasajeras y que está en sus manos afrontarlas de la mejor manera posible: siempre con positivismo y con el apoyo de la pareja.