Enrique Ferro Photography

Como resultado de tantos meses de preparativos y planificación al detalle, es posible que luego del intercambio de argollas de matrimonio se sientan tensos, experimentando una sensación de vacío o un inexplicable 'bajón' anímico. Todo lo anterior puede, incluso, liberarse durante su luna de miel. A esta montaña rusa de emociones y sentimientos luego de la celebración se le conoce como 'depresión postboda'. 

Antes de empezar, ¿en qué consiste?

Se podría decir que es una reacción emocional después de la boda, ya que hasta el momento no hay estudios que lo cataloguen como un síndrome o que corresponda a un estado o nivel de depresión. Aunque no lo crean, cada vez es más habitual que los recién casados tengan sensaciones de malestar y tristeza, que pueden aparecer al día siguiente o días después; no existe un tiempo límite exacto.

Expertos argumentan que puede estar relacionado con el sentimiento que se genera al término de un tiempo o etapa en la que se ha sometido a un intenso ritmo de estrés como, por ejemplo, la ocupación constante de los preparativos para que cada detalle de la decoración para matrimonio alga perfecto. Sumado a eso aparece la nueva etapa de convivencia que, en algunos casos, puede resultar traumática, sobre todo, a quienes se les hace difícil el cambio de hogar o el contacto constante que solía tener con amigos y/o familiares antes de casarse. También se le atribuye al cese de actividades; pasar de tener agendas al tope e incluso por la simple razón de ya no ser el centro de atención. Todo esto se considera como pérdidas y con cualquiera, independiente de las circunstancias, necesitan de su debido duelo.

Por tal razón, preparamos el siguiente test para que comprueben si están tomando esa ruta sin darse cuenta. Y en caso afirmativo, lo primero es no alarmarse y lo segundo es la comunicación, pues se trata de un tema que deben sobrellevar en pareja para que entre los dos encuentren la mejor forma de solucionarlo.